miércoles, 24 de febrero de 2010

MIENTRAS TANTO, GOCEMOS...

Decía José Saramago que "si toda la gente buena, si toda la gente amante de la belleza y de lo justo y de lo honesto uniera sus fuerzas para oponerse a la barbarie del mundo, el mundo quizá podría tener un futuro mejor".

Hace un mes, más o menos, recibí un mensaje en Facebook; era de un amigo que no veía desde hacía más de 25 años. Era Miguel Gómez, que andaba por las Canarias, y que me había localizado en una foto (ese prodigio ilimitado en la falta de intimidad en que se ha convertido internet), me dijo. Lógicamente, me llenó de alegría saber de él...

Hace también ya unos meses, como sabéis, me puse en contacto con Rafael Ballesteros, al que también tenía alejado por mor de las distancias, los declives y los mundos... Y desde entonces, casi todos los días nos cruzamos correos, como novios al comienzo...

El pasado sábado, recibo una llamada: era Miguel Gómez, que andaba por Fuengirola, que había venido de Canarias a pasar una semana, más o menos.; y al fin lo vi; y lo toqué y lo abracé como se abrazan dos personas que han vivido muchas momentos maravillosos en sus encuentros del pasado, y que lo recuerdan como una parte de lo mejor de sus vidas...

Y hoy, miércoles 24 de febrero de 2010, hemos quedado los tres en el Hotel Molina Larios de Málaga; comeremos juntos, y pasearemos por la Málaga revisitada de aquellos entonces...

De seguro habrá anécdotas, risas, y mucha melancolía: de seguro, también, que concluiremos que todo lo que hicimos y vivimos entonces mereció la pena y nos colmó de ilusión y belleza, pero también nos lamentaremos de, ¡qué pena más grande!, en manos de quién hemos dejado los asuntos...

Ambos, Rafael y Miguel, son buenas personas; amantes de la belleza y de lo justo; y de lo honesto (hasta donde podemos ser honestos hoy, cada uno de nosotros, en el mundo que nos ha tocado en vivir). Al menos ya somos tres dispuestos, como decía Saramago, a que el mundo tenga un futuro mejor...

Mientras tanto, gocemos...

martes, 23 de febrero de 2010

HOY HACEN YA 29 AÑOS DE AQUEL ESPANTO

Cuando eran las cinco de la tarde, más o menos, un día como hoy, hace ya 29 años, estaba hablando por teléfono con Teresa Onieva; ella en Sevilla; yo en Málaga. Y me dice, de pronto: -Te cuelgo, que por lo visto están pegando tiros en el Congreso de los Diputados...
Hoy hacen ya 29 años de aquel espanto, que en el momento nos conmovió tanto como daña una decepción colectiva de unos ciudadanos que, al fin, tras una guerra incivil y una larguísima e inmoral dictadura, inciciaban un proyecto de vida colectiva en libertad, y que unos desalmados quiso frustrar de nuevo, como tantas y tantas veces a lo largo de la historia de España.
Afortunadamente, salimos de aquel espanto. Claro que, hoy, tras 29 años de democracia, la sociedad española, inmersa, además, como está en una profunda crisis -y no sólo económica-, mira con desdén aquel episodio. Pero cuidado, nuncanojamas a la historia hay que ningunearla: más vale tenerla siempre presente para no volver a repetir sus errores.
Muchos de vosotros no habíais nacido aún; pero tened siempre presente que nada se conquista sin quererlo, sin forzarlo, sin participar y sin luchar contra los de siempre, los inmovilistas, los poderosos, los malvados y desalmados que sólo quieren conservar el mundo como está para seguir ellos donde siempre estuvieron: en lo alto de la pirámide social, haciendo y deshaciendo a sus antojos.
Luchad siempre; estad alerta siempre: el enemigo es muy poderoso y está siempre al acecho. Y no creedles nunca: mienten más que hablan. Y perseverar en las conquistas; más democracia participativa; más transparencia para con lo público; por decencia; por honestidad y por la dignidad de los seres humanos que, como ciudadanos inteligentes, sólo aspiran a ser felices en otro mundo más solidario, y donde no habite el olvido...
Porque olvidar es traicionar la historia colectiva. Por eso yo no olvido. No olvido, ni quiero olvidar, que hoy, hace ya 29 años (¡cómo pasa el tiempo!; como decía Cortázar, "el tiempo es ese gris compadre pintando allí sin hacer nada") un grupo de desalmados quiso romper de nuevo la historia colectiva de 40 millones de ciudadanos del mundo que sólo aspiraban a vivir en paz y, a ser posible, con una sonrisa.

lunes, 22 de febrero de 2010

LO QUE DICEN QUE VAN A HACER Y LO QUE LUEGO HACEN: EL DESAPEGO

Una de las causas -y más grave que la corrupción, pues, a pesar de todo lo que ha caído y seguirá cayendo, los corruptos son una minoría en la política- que más generan desconsuelo, desconfianza, desapego y desencanto para con la política, es la mentira y el abismo que hay entre lo que dicen los líderes políticos que van a hacer y lo que luego hacen, lo que lleva consigo una enorme falta de credibilidad que acaba declarando al sujeto como insolvente para liderar su función. Y más grave es aún perder la memoria: que gente que hace 6 años hizo lo que hizo, diga ahora lo que hay que hacer, es como preguntarle, ¿y por qué no lo hiciste entonces?

Esta falta tan grave entre prometer, decir que se va a hacer, y no hacer lo que se promete, no hacer lo que se ha dicho que se va a hacer, sino, las más de las veces, lo contrario, es lo que, sobre todo en el votante progresista, produce el rechazo, el desapego y la abstención, más enemiga de la izquierda que de la derecha, que cuando no gobierna tiene siempre a su electorado movilizado.

Y claro, si ayer nuestro ZP dijo en Málaga que nunca tomará medias en contra de los trabajadores, hoy hemos sabido dos cosas:

1. Corbacho lleva al Pacto de Toledo la propuesta de subir a 67 años la edad de jubilación, cuando los sindicatos esta semana salen a la calle a protestar por esta medida.

2. Leo en EL PAIS: "Las rentas salariales caen el triple que las empresariales en el peor año de la crisis. El desplome de la recaudación de impuestos en 2009 facilita el aumento de la parte de la riqueza nacional que se quedan las compañías"

Lo dicho: la falta de credibiliad es lo que acabará con ZP; por el desapego y la falta de confianza que ya generan sus mentiras y sus incongruencias, cuando, además, en el proceso de la crisis las rentas del trabajo salen perdiendo posiciones en el reparto del PIB.

domingo, 21 de febrero de 2010

LLUEVE, DETRÁS DE LOS CRISTALES LLUEVE Y LLUEVE...

Como anunciaron los noticieros, volvió la lluvia. Y como mucho me temía, uno ya no pude más: los campos mojados, en Andalucía, ya no huelen a romero, a pastos cubiertos de rocío.
En Andalucía ya han desaparecido aquellos olores a tierra mojada de nuestros primeros descubrimientos del mundo.
Hoy, Andalucía sólo huele a humedad, a tristeza y a melancolía...
Más de dos meses cayendo aguas excesivas; más de dos meses con los soles atemorizados y escondidos...
No, Andalucía ya no es la tierra de la alegría, de la luz y de la paz con el mundo...

Y este domingo triste como una modistilla de pueblo, húmedo y frío, me lleva a aquellos años; sí, tristes como una modistilla de pueblo, tan oscuros como siniestros, sin paz y sin libertad, pero de buñuelos de madre, de mesas de camilla, de chimeneas y de deseos de cambio, y de Serrat, como cuando cantaba su Balada de Otoño...

Y oigo sus versos... "Llueve, detrás de los cristales llueve y llueve..." Y para entonces, me recupero y me llevo a aquellos años, a aquellos días...
Sí, tristes como una modistilla de pueblo, pero donde hubo siempre una esperanza de futuro.

sábado, 20 de febrero de 2010

ANDALUCÍA

Solían decir nuestros mayores que "las desgracias nunca vienen solas". Si Andalucía ya soporta niveles de desempleo casi imposibles, las constantes y fuertes lluvias -que ya duran más de dos meses- han anegado la campiña de Jerez (sobrecoge ver las imágenes desde el helicóptero de TVE), así como el Valle del Guadalhorce, y han destrozado las playas del litoral andaluz, , han destrozado casas cuevas centenarias de Guadix, como también han incidido negativamente en las ventas de sectores claves como la hostelería y el pequeño comercio, entonces concluimos, como nuestros mayores, que, ciertamente, las desgracias nunca vienen solas...

La tarde, por suerte, trajo algo de tregua; sólo durará hasta mañana, pues, al parecer, el domingo volverá la naturaleza a ensañarse con el sur, ese sur que siempre está intentando superar su sino, y que, de tiempo en tiempo, hasta la propia naturaleza pareciera impedir. Afortunadamente, nos quedará para siempre el pertenecer a una parte del mundo donde quizá se siga produciendo la mayor creatividad artística por metro cuadrado que haya sobre la tierra, quizá como respuesta a tanto desatino y a tanta rebeldía histórica...

jueves, 18 de febrero de 2010

SEINTO VERGÜENZA; Y ASCO, MUCHO ASCO...

Siento vergüenza propia por no saber qué hacer... Es la impotencia; es el malestar de saberme verdugo; es la inconsciencia de no saberme víctima...
Y siento vergüenza ajena por saber cómo sobreviven muchos seres humanos en la miseria de la podredumbre del mundo que nos han vendido, que nos han dado y que, entre todos, hemos consentido...
Y es también la impotencia de no saber luchar contra la maldad, contra la injusticia, contra la indecencia colectiva que corroe nuestro mundo de hoy...

Ya sé; se me dirá... Nunca antes se vivió como hoy...
Ya sé, se consuelan...
Pero yo no...
No me puedo consolar cuando veo la miseria tan cerca, tan amplia y tan inhumana...

Ya sé; se consuelan así... Para sobrevivir, al menos, en su podredumbre y sus contradicciones...
Pero yo no: me lo impiden mis ojos, mi piel, mi memoria...
Y este presente; tan aquí, tan cerca, tan al lado...

Hace una hora más o menos, llegué de la oficina. Bajé la basura, y de regreso, vi gente hurgando, buscando, intentando encontrar algo que llevar a la boca... Ya en casa, en España Directo de TVE (una coproducción-negocio de gente conocida por mi -tantos años en este medio tiene eso, que conoces a sus protagonistas-, como sabedoras también de la carnaza que gusta a la audiencia, en su único ya regocijo de las miserias ajenas que les permita sobrellevar las propias), vuelven a las andadas: veo un reportaje donde una señora mayor, debido a esas pensiones de miseria que da el gobierno socialista (se les debería de caer la cara de vergüenza, propia y ajena, de las pensiones mínimas y ridículas que dan los gobiernos que se dicen socialistas y encima se vanaglorian de que bajan los impuestos o tenían superávit), hurga en los contenedores de basura en busca de algo que llevar a la boca; la acompaña un niño, que entiendo nieto; eso sí, el cámara intenta ocultar la identidad del menor (esa cursilada-ñoña de la ley de protección de la infancia, pero no de protección del mayor), y la pobre vieja tiene que reconocer que no le alcanza la pensión para al menos sobrevivir... Otra señora, a la que el reportero intenta entrevistar, sale corriendo, tapándose, avergonzada de tener que reconocer que lo hace, no vaya a ser que la vean las vecinas o los familiares...

Y siento entonces la mayor de las vergüenzas; propia, ajena y colectiva. Y denuncio a los impostores que se proclaman de izquierdas y consienten esto; y denuncio a los medios públicos que hacen audiencia de la carnaza humana...
Y siento vergüenza de pertenecer a este mundo tan cruel como terriblemente indecente, impúdico y obsceno...

miércoles, 17 de febrero de 2010

UN RAYO DE SOL ENTRE TANTA DESOLACIÓN

Leo, tras el debate de hoy en el Congreso, que ZP "sale muy contento del debate"; también leo, que Rajoy, el registrador (haber cuándo registra solvencia), cree que ha colocado a Zapatero "en una situación límite".

Y se quedan tan panchos...

Mientras España -su economía, su presente social y su futuro económico- está viviendo una situación tan crítica como incierta; mientras hay centenares de miles de familias españolas con niveles cercanos a la pobreza; mientras sobre el horizonte a corto plazo de la sociedad española todo son negros nubarrones, sus líderes políticos andan a la greña; uno, para colmo, se vanagloria del debate que ha tenido con su rival; el otro, el aspirante a la vanagloria del poder, se jacta de haber acorralado hasta el límite al Presidente del Gobierno de la Nación.

Me cuesta analizar hasta dónde es capaz de alcanzar la podredumbre moral de nuestros dirigentes políticos, sociales o económicos. Pero al final va a ser cierto aquello de que les da igual la situación del país:- ellos van a su bola, a su ritmo y a su negocio, el negocio del poder por el poder.
Y así, el Presidente ZP no es consciente de que ya ha perdido lo mínimo que se le puede pedir a un gobernante, a un dirigente político o social: la credibilidad.
Y así, tampoco el recambio, el aspirante al poder, está a la altura de las circunstancias: ¿cómo se puede jactar de haber llevado al presidente del país a una situación límite?

Mientras el país se hunde en su miseria, sus dirigentes políticos, en vez de tomar el toro por los cuernos, se vanaglorian de sus propias miserias, inseguridades e incompetencias.

Así nos va...

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Al menos un rayo de sol trajo sosiego y esperanza: en la tarde.
Quizá fue una visión, en el hartazgo de nubes imposibles...

Pero otro rayo de sol, este sí, se detuvo en la tarde,
-para tranquilidad del cuerpo y regocijo del alma-
Sabedor, quizá, de la incredulidad
ante tanta desolación que ya perdura.