Lo digo un año más: siempre he sido, soy y seré un afrancesado... Como apátrida, mi patria son muchas patrias; aquellos territorios y aquellas gentes que amé y amo; y aquellos lugares que vi primero; y aquellos otros que sigo viendo como primeros a pesar de eternos: nunca he olvidado aquel día de mayo en el que pisé París por vez primera.
Yo tenía 18 años y La France, París, Lyon, donde viví tres meses, delante de mis ojos durante los años de aprendizaje sentimental y emocional de la vida, cuando ya nuncanojamás volví a ser el mismo...
La France es desde entonces uno de aquellos territorios donde siempre el espejo... Como esas personas que no podemos alejar de nuestras vidas por ser parte inevitable de uno mismo...
¡Ojalá 'Pepe Botella' hubiese acabado su obra!... España sería hoy un país de referencia como lo es Francia...
Sí, soy un afrancesado como lo fue Goya, aquel que nos retrató como lo que éramos y seguimos siendo: incapaces de convivir y predispuestos siempre a acabar a garrotazos...


No hay comentarios:
Publicar un comentario
Comentarios