martes, 20 de octubre de 2026

MI MADRE Y SU AUSENCIA...

 Hace unos días, el pasado 10 de octubre (siempre octubre, cuando vine al mundo), hizo 26 años de la muerte de mi madre...

Siempre que llegan estos días de otoño necesito huir unos días del lugar donde habite: he vivido en distintas ciudades y en distintas casas a lo largo de mi vida y siempre necesité huir unos días cuando llegaba el otoño...

Pero al regresar de mi última huida me noté tocado de "mi talón de Aquiles", ese aire que me cuesta respirar y que de manera inevitable me produce tos; un aire insuficiente que me hace falta como el llamar a mi madre y pedirle algún remedio casero que me alivie, más allá de la química de mis boticarios: hermano, primos, sobrinos...

Lo he contado en otras ocasiones, mi madre -Doña Lola, como la llamaban en el pueblo- se llamaba Dolores. El pasado 10 de octubre, como he dicho, hizo 26 años de su muerte. Pertenecía a aquella generación de españoles que, aun habiendo tenido la suerte de nacer en una familia más o menos acomodada y cuando la educaban para ser una persona libre, feliz, y gozar de la vida, sufrió, como todos, las consecuencias de aquella terrible guerra que tanto daño hizo a más de cuatro generaciones, y que aún hoy seguimos sufriendo todos su derrota colectiva... Una vida que mi madre dedicó por entero a sus hijos, para que nunca más volviera el espanto…

Pero a pesar de tanto horror y de otras tragedias familiares, mi madre, Doña Lola, tenía un enorme sentido del humor y se reía de su sombra, quizás como la única respuesta y esperanza ante tanta desdicha y que, por fortuna, hemos heredado sus hijos...
Sí, mi madre formó parte de aquella generación que siendo adolescente y joven vivió la guerra, la incivil, la que no entendía porqué se mataban entre sí los españoles; aquella guerra en nuestra memoria colectiva y que muchos quieren enterrar quizá sin saber que siempre se puede repetir el pasado que se olvida... Una generación que sobrevivió con coraje a aquella locura de la guerra y que tuvo que vivir también una siniestra posguerra -quizás peor aún que la guerra- llena de miedos y silencios; una generación que tendrá siempre mi afecto y mi consideración, y que, como dijo Luis Landero en su delicioso “El balcón en invierno”, fue ‘una generación, casi dos, que vieron truncados sus proyectos de vida en plena juventud, que trabajaron como mulas y lo sacrificaron todo para que sus hijos corrieran mejor suerte que ellos y cuya obra, no sé si humilde o grande, es esa, el bienestar de los suyos: esa fue la causa por la que lucharon, y esa su recompensa’…

Nieta, hija, esposa, madre, tía y abuela de boticarios, mi madre enviudó pronto después de años de rupturas y tuvo el coraje de aquellas mujeres de las que nos hablaba Luis Landero para sacar a sus hijos adelante tras enviudar muy joven; y para más tragedia, el Viernes de Dolores de 1977, Modesto, el mayor de sus hijos varones, no regresó de Granada, donde era profesor de su universidad; como Lorca, al que tanto buscaba, allí quedó su final: nunca más mi madre fue la misma; nosotros, el resto de sus hijos, tampoco...

Mi madre se llamaba Dolores... Como esos dolores que cada vez siento al toser y que me llevan a recordarla con la tristeza de saber que no podré llamarla para que me diga qué tomo para aliviar la tos, más allá de la química ad hoc de mi familia de boticarios...

Por fin, ya hoy mucho mejor, pero nunca el olvido, madre; y sólo decirte que para el próximo lunes de seguro estaré ya recuperado y me renovarán las vacunas...

Foto: mis padres recién terminada la guerra...



jueves, 15 de octubre de 2026

REFLEXIONES DESDE LA SOLEDAD DE MUNDO...

Como me dijo un día Pessoa en el Chiado de Lisboa, soy un “espectador irónico de mí mismo; pero nunca, sin embargo, me he desanimado de asistir a la vida”…


Siempre leo a Pessoa en el regreso de algún viaje —por pequeño o cercano que sea… Y siempre viene en mi rescate con este mi estado entre el desapego y la conformidad de vivir en este loco mundo…
Es verdad que no he conocido otro mundo, pero siempre —y desde muy temprano— quise otro mundo… Por suerte también supe demasiado pronto que la conquista de la felicidad plena es una quimera inventada por los hombres para sobrevivirse y soportarse…
No, no somos ni seremos felices, salvo por momentos y siempre que renunciemos a no intentar poseer lo que nunca tendremos, ni desear lo que nunca seremos…

Esa ha sido mi filosofía de vida… Y junto a aquella filosofía de vida me he relativizado ante los otros: jamás he olvidado que la desigualdad social del mundo todo es inaceptable y, por tanto, necesitada de cambio con voluntad y esfuerzos… Y, sobre todo, no olvidando nunca que venir a esto que llaman mundo es un hecho fortuito tanto de lugar como de bienestar o no de la familia que te trae, y en un lugar que no podemos elegir…
Quizás por eso nunca entendí lo de las patrias, las fronteras, el odio al diferente, las banderas, esas cosas del temor eterno del animal hombre frente a su igual, y siempre a través de una ambición de poder desmedida que termina en guerras o en tragedias colectivas desde hace milenios…

Decía Ibsen, el afamado dramaturgo noruego, que “la belleza es un acuerdo entre el contenido y la forma”… Tras unos días viendo el mar, viviendo cerca de un mar eterno, sí, ciertamente el mundo es bello; pero lo sería más si cuidase sus formas, como decía Ibsen, esas formas de comprendernos todos más y respetar al otro, sobre todo al más diferente… Para entonces, sí, el mundo sería aquel paraíso nunca perdido porque aún no ha llegado a existir…



jueves, 8 de octubre de 2026

LA MUERTE DE MARICARMEN, UNA VERGÜENZA NACIONAL...

Es hora ya de tomar decisiones valientes. Este país de nuevos ricos propietarios que viene de la miseria de 50 años de dictadura ha perdido la vergüenza y la decencia...

Lo he desarrollado otras veces. Se debió incentivar el mercado de vivienda en alquiler de propiedad pública de por vida. Hay ayuntamientos, pocos, que lo han hecho. Con fondos ICO para financialas y con los ingresos a precios sociales se hubiesen amortizado los créditos del ICO para este fin. 

Pero se incentivó la propiedad frente al alquiler. Desde desgravaciones fiscales para la compra, a permitir los apartamentos turísticos en competencia desleal con los hoteles... Y acabaron con las ciudades para vivir y las convirtieron en bienes refugio de dinero negro que acabaron en manos de fondos especulativos pervirtiendo el derecho fundamental a la vivienda...

Muchos echarán balones fuera y culparán a otros, eso tan español como cobarde...

Toda la sociedad es responsable y yo el primero por haber callado muchas veces...

https://www.rtve.es/noticias/20261007/muere-maricarmen-simbolo-vivienda-desahuciada-casa-madrid/17257871.shtml?fbclid=IwY2xjawUzpgJleHRuA2FlbQIxMQBwZG9mBXNydGMGYXBwX2lkEDIyMjAzOTE3ODgyMDA4OTIAAR4y1mbL6hcdPmKWvaxJPXBBbqMUtm2B4Qh-dxZN2M5ykiYoH-UCWV7DHKYaPg_aem_VJPns8ydDzjBOSLCpoz3BA


lunes, 5 de octubre de 2026

UN PRINCIPIO, UNA GUÍA PERMANENTE EN MI VIDA...

"En mis años mozos y más vulnerables mi padre me dio un consejo que desde aquella época no ha dejado de darme vueltas en la cabeza. 'Cuando sientas deseos de criticar a alguien' -fueron sus palabras- 'recuerda que no todo el mundo ha tenido las mismas oportunidades que tú'..."

(F.S. FITZGERALD: El Gran Gatsby)

.........................
Este mensaje relativista lo he intentado tener siempre presente en mi vida a sabiendas de que había gente con más ventajas que yo --y con menos también por desgracia--, cosa que supe muy pronto en aquellos años de aprendizaje y en aquella siniestra y desigual España de entonces...
Mi madre, que hizo también de padre por circunstancias que no vienen al caso, siempre nos decía algo parecido... Yo he intentado no olvidar sus palabras nunca, como tampoco este inicio del libro de Fitzgerald, con el fin de tener cierta capacidad para no cometer errores a la hora de analizar y comprender este loco mundo...
Y así, siempre he intentado ponerme en el lugar de los otros para, de alguna manera, también analizarme, comprenderme y entender las relaciones con los demás en el mundo de hoy tan extraño y ajeno...
En todo caso, jamás aceptaré la desigualdad social tan presente en las sociedades de hoy y de siempre... No, nunca renunciaré a la utopía de la igualdad de oportunidades, la única igualdad en la que creo firmemente como posible...



29-N: ELECCIONES GENERALES EN ESPAÑA...

Decía John Rawls que "en una sociedad bien ordenada no existen perdedores que se sienten abandonados y humillados, porque la comunidad amortigua eficazmente el fracaso (...)
(...) La sociedad bien ordenada no es una sociedad del rendimiento, sino una sociedad del respeto"...

España, la cuarta economía de la UE y la que más crece en términos económicos de entre aquellas economías, no puede abandonar a los más débiles de sus ciudadanos y crear mayor desigualdad social, con desahucios inaceptables como el vivido recientemente y salarios incapaces de sobrevivir con dignidad en el siglo XXI...

España tiene que ser una sociedad bien ordenada que, como decía Rawls, al fin no sea una sociedad del rendimiento sino una sociedad del respeto y la solidaridad real, la fiscal, la redistributiva a través de los ingresos y gastos públicos; sí, la verdadera solidaridad es una política fiscal progresiva (pagará más quien más gana y tiene), eficiente, suficiente y redistributiva pues hacia la igualdad de oportunidades, frente a la solidaridad limosnera de muchos otros que quieren seguir con sus privilegios y con sus guantes blancos pervirtiendo la decencia colectiva...

El 29-N España se juega, por tanto, el ser una sociedad bien ordenada, frente a una España más desigual que regresa a las tinieblas del pasado...

Ojalá un mar de luz nos acoja!!!...



jueves, 1 de octubre de 2026

HOY HE CUMPLIDO AÑO, UN AÑO MÁS QUE HA HUIDO DE MI VIDA...

Como dijo un amigo hace unos días citando a Carver, "nada pido, excepto tiempo soleado" (Raymond Carver)...
Eran días de vino y rosas… Y de trabajo, de viajes, de deshoras; eran los días laborables, aquellos que siempre llevaban razón, como nos dijo el poeta… Y eran los días inolvidables de mujeres hermosas que creímos eternas…
Quizás siempre fuimos esclavos de un mundo que nos llevaba sin solución de continuidad…
Era la vida en derredor que se consumía en su tiempo, ese impostor que nos devora sin piedad… Y era cuando por entonces la vida me inventaba a diario...
Hoy aún disfruto de días de vino y rosas; pero ahora, como una suerte o un trofeo, soy yo el que a diario se tiene que inventar la vida… Y me falta tiempo cuando el tiempo se agota para todos: de nuevo ese impostor que nos devora sin piedad y al que le pido algo de ternura y paciencia… Sí, a diario me falta tiempo para todo lo que necesito hacer, ver, oír, amar o leer…
Pero hubo un día, quizá demasiado pronto, en el que me sentí terriblemente solo, extraño, ausente, huraño, débil e ignorante… Y me reconocí incapaz para la vida en este mundo tan inhumano y cruel como un olvido; y hubo otro día en el que, al fin, supe que todo era una gran mentira salvo los sentimientos, los afectos, esas cosas del alma verdaderamente humana…
Llegaron más días y todos acababan, sin opción alguna, irrecuperables de tiempo: era la vida que se iba por alrededores inesperados; obscenos a veces, o llenos de la muerte de los otros, la verdadera muerte, como también nos dijo otro poeta:
"Ahora sabes que la muerte no es morirte,
sino que muera alguien amado"
(Miquel MARTÍ i POL)
Sí, siempre los poetas, siempre…
Y así, también de pronto, otro día me encontré demasiado mayor ya para entender el porqué de tanta soledad, tanta incapacidad, tanta mentira y tanta fatalidad…
Al cabo, siento un doloroso fracaso de mundo, de todo este mundo que me acoge… Y no sólo yo me encontré –y encuentro a veces– demasiado solo; conmigo siempre también –y desde muy temprano– vino toda la soledad del hombre en la tierra… Quizás es que también supe muy pronto que somos solos y sólo solos seguiremos conviviendo con nuestra soledad…
Claro que, los días de vino y rosas –aquellos de entonces y estos por veces aún– son los que más recordaremos siempre, los que nos seguirán obligando a la vida y por los que nos recordarán siempre los demás…
Hoy el tiempo de los hombres, esa forma de contar el tiempo de la vida, me añade un año más vivido; pero a mí, que ya sólo cumplo días, me sigue sorprendiendo la forma de contar el tiempo de los hombres del mundo de hoy… En todo caso, la vida es lo único que de verdad poseemos y sin saber porqué la disfrutamos ni sabemos hasta cuándo…
En todo caso, os deseo salud y vida a todos mis amigos, mi gente, recordando estos hermosos versos de Francisco Brines:
“ Hoy parece un engaño que fuésemos felices
al modo inmerecido de los dioses.
¡Qué extraña y breve fue la juventud! “
(F. BRINES)
………
P.S. Dejo esta hermosa "Canzonetta Semplice" deseando que todos la bailemos...






jueves, 24 de septiembre de 2026

EL MURMULLO DE UNA EDUCACIÓN POLÍTICO-SENTIMENTAL...

"Pertenezco a una tribu que, desde siempre, vive como nómada en un desierto del tamaño del mundo. Nuestros países son oasis de los que nos vamos cuando se seca el manantial: nuestras casas son tiendas vestidas de piedra; nuestras nacionalidades dependen de fechas y de barcos. Lo único que nos vincula, por encima de la Babel de las lenguas, es el murmullo de un apellido"
(Amin MAALOUF: "Orígenes". Alianza Editorial. Madrid 2005)

Ayer, cual tribu unida a través de ese otro murmullo que añado y equivalente al del que habla Maalouf, y que defino como el de los afectos en una misma educación político-sentimental, nos volvimos a reunir en otro oasis cerca del manantial de nuestras vidas de aquellos años inolvidables...
 
Una necesidad de cercanía que se agudiza cuando tiempos adversos, extraños, dolientes y regresivos nos asuele; cuando ya no es pronto; cuando ya se va haciendo tarde, demasiado tarde, y algunos ya han llegado al final del camino...

Volveremos pronto a vernos en otro oasis...
El de ayer fue hermoso...