domingo, 15 de marzo de 2020

CARTAS A TI, que nunca te nombro (4)

Querida,
Ayer, en su tarde noche, el Gobierno de España decretó el Estado de Alarma ante un nuevo cuadro de pandemia que afecta ya a casi todos los países…
Para muchos ciudadanos las medidas llegan tarde y mal; para otros, los que juegan al poder, no han desaprovechado eso tan español del oportunismo para desgastar al Gobierno, cuando el haber sido ellos ya Gobierno y pretender volver a serlo les debería hacer ver que esa vía de la demagogia está cerrada, agotada y sólo conduce a las sombras, al frentismo, a la nada y a los miedos… ¡Ay!, los miedos; los sempiternos miedos que los poderosos siempre tienen como carta marcada escondida en la manga de sus maldades de poder…!!!!
Nunca he sido partícipe de creencias en contubernios y maldiciones orquestadas por poderes ocultos para con los del común… Pero, curiosamente este tipo de crisis sucede en tiempos extrañamente adecuados -y ad hoc- para que aquellos miedos triunfen en poco tiempo y sin solución de continuidad… Y así, aparece este llamado Covid’19 en el peor momento de la vieja Europa (Brexit, Cataluña, Escocia, Populismos, descoordinación jurídico-política, como el caso Puigdemont, falta de liderazgos claros, etc) y del resto del mundo: Trump con su recién 'impeachment', crisis entre Turquía y la UE (tremendo lo que allí sucede con los inmigrantes como monedas de cambio), Rusia y sus extrañas alianzas con Trump, Venezuela, Brasil, Argentina, ¡¡¡siempre Argentina!!!, etc. Y al año, sólo en España, mueren más en carretera que los que lo harán por Covid... Y qué decir del cáncer... ¿Por qué no se investiga más esa enfermedad? Ah!, amigo: la gallina de la industria farmacéutica es muy poderosa; tanto como la automovilística. Y qué pronto olvidamos que de la gripe común mueren al año más de los que morirán por el Covid'19.
¿Qué temen, pues? ¿Qué tememos pues? Ellos, el colapso sanitario, una sanidad recortada en medios y profesionales, cuando no esquilmada o privatizada, y nosotros, los ciudadanos corrientes, tememos al miedo, ese miedo que nos hace bestias imprevisibles y nos paraliza la razón...
Solución: filtremos el miedo, no alarmemos pero controlemos... Hagamos caso a las autoridades (no queda otra), sí, pero que sepan que no son creíbles los dirigentes políticos que la están gestionando (¿cómo ha permitido Macron Elecciones Municipales en Francia, si tan grave es el asunto?)... ¿Por qué ahora son más flexibles con la política de déficit y deuda? ¿Acaso no lo fue necesario a raíz de 2008 en aquella misma vieja Europa que no termina de salir de una gran crisis financiera; una crisis- tan mal gestionada -salvo en algunos aspectos de su política monetaria-, y que, como he señalado, ha terminado recortando gasto social, fundamentalmente sanitario…?
Y claro, ahora aquella sanidad se ve amenazada de colapso ante esta nueva pandemia; y digo nueva porque la historia de la humanidad es la historia de las pandemias (por cierto, no es la primera en este inicio del siglo XXI, y no pasó más que lo que tenía que pasar con la gripe A ya olvidada por lo visto)… También sabemos que este Covid’19 es menos mortífero que otros virus, pero que se expande con más rapidez; claro, porque con más rapidez se mueve el mundo de hoy en todos sus aspectos y actividades…
No, no quiero quitar importancia a la crisis; tampoco pretendo frivolizar con el asunto; sólo -aprovechando que te escribo- decir que me extraña todo esto mucho, que son muchas las coincidencias ante una pequeña caída del PIB mundial que se avecinaba ya en puertas y que todo encaja en provocar un nuevo parón (menos producción, más ajustes laborales, nuevas tecnologías que los suplan, etc) para un nuevo renacer que, como todos, sólo benefician a los de siempre… Y cuando pase y los de siempre hayan renacido, otro virus atacará...
Por cierto, dicen que los más vulnerables al Covid'19 son los más mayores… ¡Acabáramos!!! Como con todos los virus... ¡O acaso vamos a ser todos Matusalén!!! … Virus que el cuerpo humano acaba inmunizando...
Me reservo lo de los bulos que aparecen por todos lados y que la gente acaba cayendo en la trampa... Y ojalá pronto una vacuna que acabe con tanta alarma instalada en el olvido... Para nota lo de los estancos... ¿Para cuándo van a elevar los impuestos al tabaco? Mata mucho más el tabaco que el Covid'19, pero deja ingresos fiscales... ¿Por qué no subimos los impuestos al tabaco y se fumará menos ingresando lo mismo y con menos gasto sanitario?
En fin...
Por lo demás decirte que llevo dos días encerrado oyendo arias de ópera y otras músicas, leyendo algo (los ojos me lagrimean en demasía -a veces- por esta época) y pintando; ya sabes, las cosas que me entretienen y me llevan siempre a ti, a aquellos años, a aquellos días, cuando la vida aún era una bella verdad y tú la mujer más hermosa del mundo…
Tuyo siempre,

lunes, 9 de marzo de 2020

CARTAS A TI, que nunca te nombro (3)

Querida,
La rapidez con la que se van las horas, eso que llamamos tiempo, me contraría en demasía. Llevo algo más de un mes viviendo en Málaga, y aunque es verdad que la realidad siempre nos daña los deseos y las expectativas, aún estoy en ese estado de asombro del que tanto te reías de mí ante cualquier situación que me emocionaba... Una capacidad de asombro casi inocente que nunca quiero que desaparezca en mi vida, pues sería el primer y gran síntoma de que ya nos queda poca gasolina en el motor de las entrañas...
Y digo que me contraría aquella rapidez con que todo es pasado porque si algo somos es tiempo, y a esta cierta edad es de lo que menos ya poseo, incluida esta malísima salud de hierro que me lleva...
Podría hablarte de calles, puertas, rincones, personas, balcones, luces crepusculares, mares azules o verdosos, donde, sin apenas darme cuenta, me veo como entonces, como cuando aún no te presentía siquiera, como cuando la vida era la incertidumbre toda y como cuando el mundo era algo más extraño que un silencio ensordecedor en la cárcel de una libertad inexistente, aquella libertad que al fin ejercí amándote como te amé, a sabiendas de una certeza: la de que de tanto conocerme tuve por haber sido un afortunado en este insoportable y loco mundo que la vida me ha dejado vivir en usufructo formando parte inevitable de tu vida como tú de la mía...
Porque el mundo no nos pertenece, querida; sólo somos una parte muy ínfima de aquel, tanto que apenas le importamos... Sólo los mediocres piensan lo contrario, y así les va -y nos va- cuando toman un poder que creen les pertenece en su impresentable, inagotable y fullera vanidad...
Tuyo siempre,
P.D. Fotos: rincones de Málaga capital que mantiene vivo y lleno de asombro a todo el que los conoce o ve...







jueves, 5 de marzo de 2020

3 de marzo
Tras cumplir con mis deberes de ciudadano abonando los impuestos municipales correspondientes en mi antiguo municipio de Mijas, y siendo esa hora impropia de la tarde para el aperitivo y, como quiera que ya me acercaba en el regreso a Málaga, entré en uno de mis lugares favoritos y eternos por frecuentado y siempre amablemente satisfactorio para con mis vicios y/o virtudes: nunca supe dónde estaba la frontera...
Hablo del Parador de Golf de Málaga, donde tantos días y tantos encuentros en mis años laborales últimos en Málaga... Y donde siempre me siento en paz conmigo y con el mundo, a pesar de tanto pesar y de tanto aún por pesar, pasando cuando toque pasar: el futuro nunca existió, salvo como consuelo. Y hoy ya es el futuro para muchos de nosotros.
P.D. Tomo cerveza, pan con aceite de Estepa, aceitunas de Antequera y una pequeña tabla de quesos malagueños variados, al romero del Guadalhorce, al pimentón extremeño, o al modo rondeño-payoyo...
Y levito...........


4 de marzo
Hoy fue un gran día con el hermano Miguel por Málaga...
Llegué hasta su casa andando (despacito por las rodillas y cadera), y nos tomamos la mejor Viña AB (gazpachuelo con el vino Viña AB) de Málaga...
"Nerva" se llama el restaurante, en Cristo de la Epidemia... Y luego tomamos café en el Compás de La Victoria, en el restaurante Montana, donde un soberbio patio y un exquisito lugar...
Y regresé, en la tarde, a casa andando también...
A veces la vida...





domingo, 1 de marzo de 2020

CARTAS A TI, que nunca te nombro (2)

Querida:
Hoy, ya, al fin, puedo decir que he concluido con éxito el traslado, salvo alguna pequeña cosa, como una mampara para el baño...
Y aunque personas que me importan y estimo en alto grado ya lo han visto y les ha gustado, cosa que me emociona, lo cierto es que no sabes cuánto daría para que vinieses a verlo y darme tu siempre exquisita opinión y elevada mirada...
Y así, poco a poco mi vida va adquiriendo la normalidad que necesitamos, ella y yo; porque yo soy la vida mientras ella así lo quiera... Y en aquella normalidad las mañanas primaverales que estamos viviendo en Málaga me animan y obligan a pasearla, olerla, recordarla, sentirla... Y no hay rincón, no hay esquina, no hay fachada -rehabilitada al fin- que me lleve a los años aquellos, cuando toda la inocencia suplía una incierta propensión a la melancolía de orfandad, y, sobre todo, de falta de comprensión de los demás hacia mi persona y sus temores...
¡Cuántas horas en silencio -hacia los adentros- sin respuestas porque no había preguntas, salvo sinsentidos inesperados y dolorosos!!! Pero había otras prioridades entre tanto niño y tanto silencio de tragedias y obligaciones irracionales...
También, el haber terminado de instalarme donde sabía que acabaría más temprano que tarde, me ilusiona en exceso... Un exceso que siempre temo rencoroso y traicionero, atento siempre al menor desfallecimiento o duda... Y entonces te recuerdo como eras cuando en días aciagos me consolabas con apenas una mirada o una llamada de teléfono...
Tomo whisky en una terraza cerca de casa; ya se hizo la noche y en unos minutos subiré al apartamento para ver otro Madrid-Barça: ya sabes que siempre me gustó el fútbol, esa gran metáfora de la vida en forma de juego...
Aunque, al fin y al cabo, ¿qué la vida sino un juego?...
Tuyo siempre,





miércoles, 19 de febrero de 2020

CARTAS A TI, que nunca te nombro (I)

Querida:
No te lo había dicho hasta hoy: he regresado a Málaga, a vivir en Málaga… Como sabías, lo tenía en cartera, pero quizás no tan pronto: allí, en aquel mar de enfrente, aun sin ti, ha sido muy agradable mi vida. Pero cada día me costaba más trabajo regresar de noche por aquella carretera y aquella soledad…
Y en tan solo menos de un mes me he instalado en el centro de la ciudad, aunque a cierta distancia de lo que ya llaman el Parque Temático de Málaga, aquella otrora ciudad del paraíso para Aleixandre y que la democratización del turismo —y los bajos precios tras la crisis (el ajuste ha sido en salarios/precios al no poder devaluar la moneda)— la han convertido en una ciudad para los extranjeros, no para sus gentes…
Aún así, la calidad de vida es infinita; me he reconciliado con la Málaga odiosa de mi infancia con agustinos y me he reencontrado con la verdad de la amistad de la gente de mi juventud, cuando por mor de los trabajos tuve que abandonarla para ir a otros lugares, hermosos, claves en mi vida, sí, pero no eran la Málaga que viví y que he visto transformarse desde la inevitable distancia…
…….
Como quiera que ya he terminado de instalarme, dedico las mañanas a pasearme la ciudad, sus lugares más míos, los rincones más inolvidables; aquellos por donde aparecen siempre las personas más importantes de mi vida… No, no apareces tú (aunque te llevo siempre) porque por entonces aún no te conocía y no pertenecías a mi vida; eso sería más tarde y de manera inevitable: siempre recuerdo aquello que una vez me dijiste haciéndome ver que jamás tendrías celos de mí:
—Quien ama de verdad una vez en la vida, ama para siempre, —me dijiste aquella tarde de primavera en Sevilla mientras salías de la ducha y te vestías con rapidez porque llegabas tarde a una cita…
………
Ha llegado, hace unos minutos, el paquete de Amazon con la aspiradora que compré ayer, como me pidió Marina, la nueva asistenta que ya me socorre. Me voy a duchar y aunque el día está triste y han caído algunas gotas de agua, apetece pasear por los espacios reencontrados y que me emocionan aún; como ayer tarde, que salí a pasear a las cinco y regresé a las 8,30 horas de la tarde-noche ya…
Te llevaré conmigo: ya sabes, de manera inevitable siempre; y te iré enseñando mis rincones… Como los que ayer recorrí en una primera atacada…
Tuyo siempre,






sábado, 15 de febrero de 2020

Y ASÍ FUE PASANDO EL TIEMPO (pequeñas memorias de un traslado)...

Llevo muchos días sin escribir en este mi blog. La decisión de año nuevo vida nueva se ha conseguido en tiempo record (vender una propiedad inmobiliaria y ya tener otra alternativa prácticamente a pleno ritmo en menos de un mes), pero en un tiempo de nervios y repleto de contrariedades: una vez más constaté que el sector privado, la economía real de este país nuestro, está rebosante de fullerías, ausente de formación, de mano de obra sin cualificar, de cuellos de botella en todos los sectores productivos, de fraude fiscal del IVA y tasas, más allá de pequeños empresarios que maltratan al personal, un personal a su cargo muy poco profesional y no por su culpa sino para así poder pagar los precios tan bajos de la mano de obra que contratan...

En suma: empresarios fanfarrones, fulleros, defraudadores y ausencia de formación profesional (el Estado español tiene esta asignatura pendiente: menos Universidad y más Formación Profesional) en la mano de obra que utilizan para sus business aquellos llamados empresarios, meros cortoplacistas de negocios fraudulentos los más...

Hablo de la pequeña empresa, la que abunda, la que conforma, junto a profesionales autónomos y otros servicios, el entramado que llaman sociedad civil; más bien incivil...

Desde compañías de transportes e bienes y servicios, de mudanzas, de servicios de telefonía e internet; desde intermediarios en la compraventa de bienes y servicios; desde asesores y servicios de alta cualificación; desde sectores insospechados, todos adolecen de un mismo mal: "lo mío cuánto es" antes de ofrecer un servicio de calidad... Para nota el mundo de los fedatarios públicos, como notarios y otros estatus tan desfasados y tan corporativistas como innecesarios e insoslayables...

Para colmo, todo este entramado de ineficiencia es el que vocifera el discurso antidemocrático de que el Estado sobra, que el Estado los fríe a impuestos (cuando son defraudadores la mayoría) y que el Estado es ineficiente y costoso como rémora para el crecimiento económico, reclamando así la bandera de la libertad de empresa como el único motor eficiente del desarrollo económico y social...

 En suma: es un espanto lo que llaman economía real, sociedad civil o pequeña y mediana empresa... De las grandes empresas ya sabemos mucho de sus fullerías, de sus oligopolios y de sus maldades; desde todo tipo de delitos fiscales y de capital, a comerciar por debajo de costes en ofertas atractivas para colocarnos otros productos que no necesitamos. Como también sabemos de las maldades del sector financiero, de sus paraísos fiscales, de sus fraudes fiscales, de sus descapitalizaciones y de cómo se las gastan en tiempos de crisis...

En fin: la España real está a años luz de ser decentemente aceptable... Y es que quizás tantos años en la caverna de una dictadura no sean gratuitos.

Sea como sea, nos queda un largo y exigente camino por delante...
Como un mar infinito...