sábado, 10 de diciembre de 2016

FUE EN LA TARDE-NOCHE DE AYER

Después de un largo paseo por la senda litoral del mar de enfrente, tomo gin tonic en la oficina del chiringuito...
Me acompañan libro de turno; cuaderno de notas forrado en piel, y el iPad Pro desde donde os hablo de lo que he sentido; lo decía ayer, la belleza es anterior siempre a sus formas, tanto que no por eternas son cada día y a cada instante diferentes...
Y me creí parte de los dioses por tener la suerte de poder disfrutar de tanta hermosura a pie de casa, a unos centenares de metros y a un abismo del odio, del espanto y del horror...
Siempre fui consciente de mi fortuna cuando la tuve cerca, del mismo modo que siempre fue desdichado cuando lo cercano sólo era el dolor...
Os dejo un resumen de lo visto; imaginad cuánto se puede llegar a sentir, eso que nos lleva, si has asistido a este espectáculo irrepetible y que estas fotos intentan hacer eternos...






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