miércoles, 21 de diciembre de 2016

EL MAR DE ENFRENTE

Cuando subía a casa lo miré por última vez hoy... Y enrojeció de ira mientras me rogaba que regresara...
Le dije que lo haría mañana, cuando de nuevo la luz... Y el rojo de su ira se fue convirtiendo en rosáceos serenos de complacencia y sosiego...
Y me dijo que mañana me esperará, como hace a diario desde que vine al mundo...


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