CUANDO los días... [Lo que me queda de mis días: diario de un escéptico]
jueves, 14 de julio de 2022
EL MUNDO SE SIGUE COMPLICANDO...
viernes, 1 de julio de 2022
PREGUNTAS INDISCRETAS...
¿Cómo se puede formar parte de un Gobierno si no se está de acuerdo con su política exterior y de defensa? Podemos, habla!!!
¿Cómo se puede formar parte de un Gobierno si no se está de acuerdo con su política exterior y de defensa? IU, cuéntanos...
Y RESULTÓ QUE SÓLO SE TRATABA DE DINERO!!!
domingo, 26 de junio de 2022
D.E.P. ANTONIO MÉRIDA GUERRERO
CUANDO terminó la Guerra Civil española mi padre pudo acabar la carrera. Y así, tras casarse con mi madre, abrió la Farmacia en la Calle Feria de Coín, en la casa paterna que heredó.
En Coín había un barbero, Miguel Mérida, del que mi padre era cliente, y le propuso ser el mancebo de la botica. Y así, cuando yo vine al mundo, Miguel Mérida ya estaba en mi casa…
Más allá del hombre más leal a mi padre y a mi gente, Miguel Mérida era, fue y siempre será uno más de nuestra familia. Y sus hijos fueron siempre nuestros amigos en aquellos años de fines de semana y vacaciones en Coín…
Miguel tuvo tres hijos; el pequeño, Antonio, como mi hermano Miguel, vino tardío y lo traté menos… Pero siempre supe de él a través de mi hermano, amigo de él, como nosotros fuimos amigos de los hijos mayores de Miguel Mérida…
Cuando mi hermano Rafael heredó la Farmacia de mi padre, Miguel Mérida siguió de auxiliar (las categorías laborales ya habían cambiado: de mancebo a auxiliar) hasta su jubilación… Murió hace ya unos años, pero su recuerdo es permanente en la memoria colectiva de mi familia. Era bajito, pero grande de corazón y lealtades. Mi padre, por el contrario, era muy alto, y cuando los veía juntos en la puerta de la botica siempre me recordaban a Don Quijote y Sancho Panza. Sí, parecían personajes resucitados de la literatura…
Miguel Mérida nos quiso mucho. Todos los días que estábamos en Coín, yo, que siempre amanecía temprano, desayunaba con él… Tenía sentido del humor y fue un hombre fundamental, como digo, en nuestras vidas…
Ayer supe de la muerte de su hijo más tardío, el menor; aquel que por edad nunca debía temer a la muerte. Pero una terrible enfermedad ha acabado con él tras años de lucha. No llegaba a los 59 años.
Hoy, en Coín, muchos paisanos, su familia, sus hermanos Miguel y Andrés, y nosotros, su otra familia como siempre nos consideró su padre, su madre, sus hermanos y él, lo hemos despedido recordando la figura de su padre…
Toda muerte es un fracaso de la vida; quizás porque desde muy temprano la vida sabe que la muerte es su sino más certero. Pero cuando se muere alguien tan joven aún, la rabia y el dolor son insufribles e inaceptables… Porque no hay razón ni necesidad de tanto sufrimiento para los que aún siguen en la vida. Ya nos lo dijo el poeta Martí i Pol:
“Ahora sabes que la muerte no es morirte,
sino que muera alguien amado”...
D.E.P., querido Antonio Mérida Guerrero.
Foto: Cementerio de Coin. Panteón familiar...
ELECCIONES ANDALUZAS (19J / 2022) (III)
lunes, 20 de junio de 2022
ELECCIONES ANDALUZAS (19-J / 2022) (II)
domingo, 19 de junio de 2022
ELECCIONES ANDALUZAS (19-J / 2022) (I)
HOY los andaluces votamos un nuevo parlamento autonómico del que saldrá el Gobierno de Andalucía para los próximos 4 años...
PARA mí, votar no sólo es un derecho; es, sobre todo, un deber ciudadano, ese concepto de hombre responsable cargado de derechos y deberes cívicos que nació de la Revolución Francesa. Sí, como decía Saramago, del que ayer se cumplieron 12 años ya de su muerte, "no hay derechos sin deberes"...
YO voté por correo; mi constante huida hacia Galicia lo requería: voté en Cedeira antes del inicio de la propia campaña electoral. Porque a estas alturas de una vida como la mía, si ya no sabes a quién votar es que no has hecho los deberes, aquellos de los que hablaba Saramago...
NO diré aquello que dijo aquel otro escritor que vino del Perú -siempre impostado- de que "lo importante no es votar, sino votar bien"; pero sí diré que el deber del voto obliga a reflexionarlo por una razón: luego, mañana, no vale arrepentirse, no vale quejarse, no vale rectificar... Porque ya será tarde, muy tarde, hasta para la melancolía...
domingo, 29 de mayo de 2022
LEYENDO A SOPHIA DE MELLO...
Leo a Sophia de Mello. Me traslada a aquellos días de silencio y soledad. Siempre solo: niño solitario que sólo buscó protección en su familia. El mundo era hostil; sigue siendo hostil, extraño, ajeno, violento, cruel… Y siempre cerca, al lado, la soledad obligada a guarida; entre mi gente, a la que siempre recurrí -a veces sin pedir permiso y sin saber porqué…
Pronto el tiempo se impuso como medida: sólo somos tiempo. Y el tiempo se ha ido llevando lo que más quería… Con sus prisas, su impronta, su azar…
Llueve en la tarde última. Cesa la lluvia y celestes inocentes aparecen con un sol tímido. Nubes rotas muestran cielos altos y claros en este margen del Atlántico oriental cuando los días matan el tiempo, mis días, mi tiempo…
Pronto, el crepúsculo, ese trance mágico del día, marcará la muerte del tiempo de hoy; siempre la muerte, lo otro, el tiempo que ejerce de vida, la vida que se acaba a tiempo…
Un tiempo ya irrecuperable: mi tiempo, mis días, mi vida…
Y leo:
DÍA
Como un oasis blanco era mi día
Secretamente en él yo navegaba
Únicamente el viento me seguía.
Sophia DE MELLO



