martes, 7 de junio de 2016

F.G.L:

El pasado día cinco de junio, antes de ayer, cumplía 118 años... Felicidades, poeta irrepetible.
Nunca olvido que hubo una España que aún vive entre nosotros que odiaba tanto la libertad que acabó matando vilmente al que más amaba la libertad suya y la de todos...
Como nunca he dejado de odiar a esa España que aún se vanagloria de aquel espanto.
Dicen que son patriotas; pero tan sólo son fanfarrones y meapilas. Allá ellos, pero que no se llamen españoles sino vulgares animales inhumanos.
"En la bandera de la libertad bordé el amor más grande de mi vida"
(F.G.L.)



DENUNCIA

Lo denuncio una vez más. Se han repetido unas elecciones que reflejaban la voluntad popular; una voluntad popular que no han sabido interpretar salvo dos de los cuatro candidatos... ¿Por qué se castiga a los que han querido salvar la situación y, en cambio, se premia a los miserables que han jugado a Juego de Tronos, eso a lo que son algunos tan aficionados?

LA BANALIZACION DE LA POLÍTICA

La banalización de la política a través de determinados medios de comunicación tendrá consecuencias graves para la convivencia y la cohesión social.
Con las instituciones democráticas no se puede jugar a la telebasura y a la manipulación con fines mezquinos de poder a corto plazo y de comercio. 

AY DE MÍ!!!!

¡Ay de ti, desertor de tantas patrias y ya sin lugar donde sosegar un presente!!!
Viajero siempre inútil: nunca sabrás que no existen destinos sino trayectos...

domingo, 5 de junio de 2016

ESPAÑA Y LOS ESPAÑOLES

Ayer regresaba de un intenso viaje por el noroeste de España y el norte de Portugal…
He vivido una semana en el oeste de la Castilla profunda, La Vieja, en el norte barroco de Portugal, ese país que tanto amo y del que tanto que aprender, y en Galicia; han sido tres semanas inolvidables. Sobre todo porque he llegado a corroborar mis temores…
España no existe; son muchas las Españas; y más allá de los rencores entre aquellas, hay un profundo sello que nos hace tan inseguros como soberbios, esa mezcla tan explosiva que imposibilita la convivencia. Los españoles no debatimos, no contrastamos ideas; sólo discutimos, chillamos, vociferamos, maldecimos y despreciamos al otro. Eso sí, cuna de grandes artistas tomados de uno en uno… Dos es multitud. Los más, pillos. Y para fanfarrón, mi menda, Don Mendo…
Y esta realidad explica nuestra historia toda y, sobre todo, la más reciente: nunca seremos capaces de admitir que el otro es mejor que tú. Y así, apoyamos antes a un trilero sinvergüenza que a un hombre honesto, al que catalogamos inmediatamente de tonto; el listo siempre será el fullero, el que te vence con malas artes, pues todo vale en el juego de la vida según los españoles que marcan tendencias. Y si es un sinvergüenza como tú, entonces es brillante como tú; pero si es honesto, cosa que no eres tú, entonces es un jilipollas que se ha creído importante…
Los españoles solemos ser fanfarrones de medio pelo; eso sí, meapilas y devotos de vírgenes y romerías costosas llenas de alcohol y miserias varias… Sólo sabemos vanagloriarnos de nuestro propio lodazal de miserias y vanidades. Y si hace falta, pagando…
He estado dos semanas por las Españas más reaccionarias; las de Castilla La Vieja y Galicia; hermosas tierras, no cabe duda, y necesarias para entender nuestra historia y nuestras maneras. Siempre digo que basta con visitar Castilla y Galicia para entender por qué en España gana el PP, un partido que representa a la perfección una gran parte de aquella España social y económica con esas sus maneras cada vez más antiguas, reaccionarias y catetas…
Sí, España es hermosa, pero los españoles somos un espanto… Ya lo decía Machado: de diez, nueve cabezas embisten; sólo una piensa.
Y si piensa bien, la castigamos, añado… Basta ver lo que sucede estos días para corroborar lo que digo.
También estuve una semana por Portugal; por su norte más elegante; por donde balnearios antiguos, por ciudades renovadas y bien conservadas a pesar de su enorme crisis, y por donde poetas y escritores que persigo… Y una vez más he renovado mi devoción por una sociedad que tanto nos enseña a los que allí peregrinamos.
Sí, Portugal es ya para mí una peregrinación. Y siento envidia de su patriotismo, un patriotismo honesto y de verdad, no de banderías jugando al bueno, el feo y el malo; no, los portugueses son patriotas de verdad, orgullosos de su cultura y de su país; un país hermoso, cuidado y de culto que ya quisiera fuese el nuestro…
Como decía antes, en otro post: siento asco; sí, mucho asco de mi paisanaje.
Y bien que lo siento…
Lo dicho: las Españas son hermosas; no así su paisanaje: ¡tanto que aprender aún!!!
Sí, quizás haya que ir pensando en irse a vivir a Portugal...


GOLPE DE ESTADO

Se van a repetir unas elecciones que representó la voluntad popular que no han sabido interpretar los dirigentes políticos, salvo dos de los cuatro candidatos... 
¿Por qué se castiga a los que han querido salvar la situación y, en cambio, se premia a los miserables que han jugado a Juego de Tronos, eso a lo que son algunos tan aficionados, repitiendo unas elecciones democráticas y que reflejó la voluntad popular?
¿Acaso no es un golpe de estado de los partidos que han forzado repetir las elecciones?

EL MAR DE ENFRENTE

Necesitaba verlo. Saludarlo después de tanto tiempo.
Era azul, el mismo azul que he llevado en mi memoria, el azul del mar más mío, más cercano y más sentido siempre.
Pero por el Sur ya llegó el verano y con él su muchedumbre hortera de playas, tatuajes y sudores sobre cuerpos al aire espantosos y feos como una violencia...
Definitivamente, no soporto el mar en verano por la gente tan ordinaria que lo hace suyo...
El mar lo sabe y tampoco lo soporta. Pero no puede remediarlo: se refugia en su grandiosidad y en su propia fortaleza, sabedor de que al cabo sobrevivirá un año más al horror del verano...
No soy elitista; mi problema es que no soporto la vulgaridad, el ruido innecesario, la falta de respeto al silencio y la mala educación de las Españas, síntomas que afloran siempre en los espacios públicos más masificados: lo malo siempre se contagia, como una mala enfermedad...
Acabaré con el café y las aguas minerales pronto, y subiré a casa a refugiarme del espanto...