martes, 3 de diciembre de 2013

NUEVA PEREGRINACIÓN A GALICIA

Hoy, en el día de mi onomástica -en conmemoración del día que mi santo patrón, Francisco de Javier (nació en el castillo de Javier, Navarra) murió en la China (3 de diciembre de 1552)-, en horas, partiré hacia la tierra prometida, al fin alcanzada y siempre revisitada...
Allí todo es verde, piedra, montes y ríos... Y azules de cielos altísimos donde habitan meigas y dioses extraños... Y donde un mar inmenso que conocen bien rudos marineiros que se van a la mar de sus vidas y de sus muertes...
Y donde me calmo siempre; allí, adonde el que peregrina siempre regresará ya...
Haré noche en un Convento de la Sierra de Huelva, cerca de la Ruta 66. Allí descansaré, repondré viandas y aunque ya no sé rezar sí le agradeceré a mis dioses haberme descubierto mi pasión por las tierras que persigo, cual peregrino camino de sus misiones; como hizo aquel, mi santo, el que nació en el Castillo de Javier y murió en la China...
Para mañana, entraré en Galicia. Quizás, al día siguiente, iré a Valença do Minho (Portugal, siempre mi Portugal querido), donde, en una peana de la bellísima Iglesia del Bom Jesús, mora aquel mi santo: Francisco de Javier...
No, no sé rezar, pero sí le diré que es para mí un honor llevar su nombre...

LECCIONES DE LA HISTORIA RECIENTE

La historia reciente de España nos enseña dos cosas:
1. Que la corrupción en España sólo puede ser patrimonio de la derecha política y que las políticas más crueles y más antisociales son también patrimonio -y señas de identidad- de la derecha política (véase la realidad actual española, donde, para colmo, las encuestas siguen otorgando la victoria al PP).
2. Por el contrario, la corrupción castiga severamente a la izquierda política (recordemos que el PP llegó al poder por la corrupción de los últimos años del gobierno de Felipe González), así como las políticas "contranatura" (véase cómo la política económica de ZP acabó no sólo con él, sino con el PSOE).

Y ahora, para colmo, aparece la crisis de la corrupción en la UGT; y claro, a la derecha sólo le faltaba ya este argumento, la corrupción, eso que sólo les está permitido a ellos, para intentar acabar con los sindicatos, eso a lo que siempre aspiran...

La historia siempre nos da lecciones; el problema es que no somos aplicados y no las queremos aprender; ni la historia, ni las lecciones...

lunes, 2 de diciembre de 2013

LEO A BENEDETTI

Cuando al fin llegan buenas noticias de la gente que nos importa; cuando en dos días regresaré a mi otra tierra, la celta, la atlántica, leo a Benedetti; y me dice que cada ciudad puede ser otra...

...'Cada ciudad puede ser otra
cuando el amor la transfigura
cada ciudad puede ser tantas
como amorosos la recorren'...

Mario Benedetti


VERSOS DE PESSOA

Un día me sentí dormido como un niño.
Cerré los ojos y dormí.
Y, a propósito, yo era el único poeta de la Naturaleza.
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Soy fácil de describir.
He vivido como un loco.
****
Me consolé en el sol y en la lluvia.
****
Si muero pronto, oigan esto:
No fui sino un niño que jugaba.
Fui idólatra como el sol y el agua,
Una religión que sólo los hombres ignoran.
Fui feliz porque no pedía nada
Ni nada busqué.
Y no encontré nada
Salvo que la palabra explicación no explica nada.

QUISE UNA VEZ...

En noviembre de 1919 el poeta Fernando Pessoa conoció a la joven Ophélia Queiroz (u “Ofelia Queirós”, indistintamente) en las oficinas de la Baixa lisboeta donde ella entró a trabajar como mecanógrafa y él ya ejercía sus servicios como traductor de correspondencia comercial. Iniciaron al poco una relación amorosa que habría de durar hasta final de noviembre de ese mismo año, y que tras nueve años de silencio se retomó en el verano de 1929, para frustrarse de nuevo, y definitivamente, al cabo de los meses, si bien el contacto se mantuvo hasta la muerte del poeta en 1935. De dicha relación se sabe a través de las cartas que él le escribió a ella, 48 cartas publicadas en 1978 y precedidas de un texto aclaratorio de la propia Ophélia (sobrio y pudoroso testimonio pero valiosísimo, dado que es todo cuanto hizo público), y de las cartas de ella a él, publicadas en 1996 y todavía inéditas en castellano, y publicadas sólo años después del fallecimiento tanto de la propia Ophélia (1991) como del marido de ésta, pues al contrario que Fernando ella sí se llegó a casar, pero sólo años después del fallecimiento del poeta.
(http://www.poramoralisboa.com/la-historia-de-amor)

Y hoy he leído estos versos que nos dejó el más grande poeta de mi querido Portugal:

Quise una vez, pensé que me amarían.
No me quisieron.
La única razón del desamor:
Así tenía que ser.
FERNANDO PESSOA

domingo, 1 de diciembre de 2013

¿PARA CUÁNDO?

Los economistas solemos hablar del factor trabajo, de la masa salarial, de la distribución de la renta, etc...
¿Para cuando hablaremos del factor humano, de una renta humanamente digna y suficiente, y de una verdadera igualdad de oportunidades garantizada a futuro?

Nada es gratuito: todo tiene un precio...

LUZ

No se trata de vivir sino de sentir...