Y oyendo esta maravillosa Simphonie, me elevo y me alcanzo... Allí, donde los hombres de fe que no creemos nada buscamos a los dioses de los sentidos...
CUANDO los días... [Lo que me queda de mis días: diario de un escéptico]
sábado, 1 de mayo de 2010
1º DE MAYO
Hoy es el 1º de Mayo. Día de reivindicaciones, en otros tiempos ilusionantes... Cansado de reivindicar en este páramo intelectual del pensamiento único, donde los socialdemócratas han traicionado sus principios y gestionan el sistema liberal-capitalista adoctrinados por sus falsos intelectuales revisionistas, reivindico la música como una de las grandes creaciones del hombre, capaz de crear algo tan hermoso como esta Symphonie nº 40 de Mozart, y que mi amigo Mustapha me envía con tiempos de nostalgia...
martes, 27 de abril de 2010
IGUALDAD PARA VIVIR; DIVERSIDAD PARA CONVIVIR
¿Por qué permitimos que nuestros conciudadanos lleven crucifijos y medallas de vírgenes colgados de sus cuellos, y no permitimos el velo islámico? ¿Expulsaremos también de nuestras escuelas a los niños y niñas que lleven objetos religiosos colgados de sus cuerpos?
LA PRIMAVERA: TOCADO
Al fin llegó la primavera. Lo hizo con tanto ahínco que más que primavera pareciera verano. Sí, ¡ojalá verano!... ¡Ojalá el norte!...
Y por aquí, por las Españas más mediáticas que reales, seguimos a la greña... Con Garzón, el antes estrella y hoy estrellado; y con el Estatut; y con un poder judicial sin regenerar por mor de los de siempre; y con una sociedad anclada en el pasado, desarticulada social y democráticamente (para esto no hicimos la transición, sino para lo contrario); reclamando, cada bando, a sus muertos: los de aquella guerra incivil; y también dividida para con la diversidad, para con el velo islámico de las musulmanas que nos habitan; y con 4,6 millones de parados, de los que los de siempre culpan a los otros, sus enemigos que no adversarios... Y siguen los alcaldes socialistas presidiendo procesiones; y los curas pedófilos saliendo del armario de la delincuencia moral: la España que quemaba iglesias preside sus procesiones, y la curia arremete contra la homosexualidad como culpable de la pedofilia entre sus gentes...
Y sigue habiendo muchos que quieren que sigamos sin caber todos...
Sí, al fin llegó la primavera, dicen, como otras de ya antes, de otros tiempos, y que también fueron tristes como un adiós... Sí, al fin llegó la primavera; para quedarse, ¡ay!... Y a mi se me está rompiendo el cuerpo... Son las recaídas; y son los síntomas...
Ya regresan... Sí, los síntomas...
Es la decadencia de un cuerpo agotado; ido; roto...
Y es la impotencia; y es el no poder más...
Y es la espera; y es la nada...
¡Ay!, maldita la primavera que me toca y toca en lo más débil de mi ser...
Y por aquí, por las Españas más mediáticas que reales, seguimos a la greña... Con Garzón, el antes estrella y hoy estrellado; y con el Estatut; y con un poder judicial sin regenerar por mor de los de siempre; y con una sociedad anclada en el pasado, desarticulada social y democráticamente (para esto no hicimos la transición, sino para lo contrario); reclamando, cada bando, a sus muertos: los de aquella guerra incivil; y también dividida para con la diversidad, para con el velo islámico de las musulmanas que nos habitan; y con 4,6 millones de parados, de los que los de siempre culpan a los otros, sus enemigos que no adversarios... Y siguen los alcaldes socialistas presidiendo procesiones; y los curas pedófilos saliendo del armario de la delincuencia moral: la España que quemaba iglesias preside sus procesiones, y la curia arremete contra la homosexualidad como culpable de la pedofilia entre sus gentes...
Y sigue habiendo muchos que quieren que sigamos sin caber todos...
Sí, al fin llegó la primavera, dicen, como otras de ya antes, de otros tiempos, y que también fueron tristes como un adiós... Sí, al fin llegó la primavera; para quedarse, ¡ay!... Y a mi se me está rompiendo el cuerpo... Son las recaídas; y son los síntomas...
Ya regresan... Sí, los síntomas...
Es la decadencia de un cuerpo agotado; ido; roto...
Y es la impotencia; y es el no poder más...
Y es la espera; y es la nada...
¡Ay!, maldita la primavera que me toca y toca en lo más débil de mi ser...
sábado, 24 de abril de 2010
UN POEMA DE LUIS ALBERTO DE CUENCA
IN ILLO TEMPORE
Tus padres se habían ido a no sé dónde
Tus padres se habían ido a no sé dónde
y la casa quedó para nosotros,
lo mismo que el convento abandonado
del poema de Jaime Gil de Biedma.
Con la música a tope, preparaste
una mezcla explosiva en una jarra
mientras yo te quitaba, dulcemente,
la ropa de cintura para arriba.
Llenaste las dos copas hasta el borde.
Bebimos. Nos entró la risa tonta,
y se nos puso un brillo en la mirada
que subrayaba nuestra juventud,
y nos besamos como en las películas,
y nos quisimos como en las canciones.
Cuando la realidad era el deseo
y nuestro reino no era de este mundo.
Luis Alberto de Cuenca
A CARLOS PRANGER
Querido Carlos, ayer no pude estar con vosotros en la presentación de tu nuevo poemario, publicado por nuestra tan cercana Alfama. Pero, al levantarme, hoy, leo este poema tuyo que ciertamente me ha emocionado.
Palabras inexistentes
No me canso
de buscar entre las nieblas
la isla oculta de las palabras inexistentes,
que nunca fueron
y, por tanto, no pudieron ser,
sólo pico en la imaginación de una lengua
que teme a los ácidos del estómago y a la pena.
Tenemos cuentas pendientes…
Carlos Pranger (Vendajes. ALFAMA)
Gracias por escribir tan bien... Un abrazo
viernes, 23 de abril de 2010
23 DE ABRIL, DIA DEL LIBRO
Aunque descreo de esto de "los días de" (ya no queda calendario: el día del listo; el día del tonto...), reconozco que la tradición catalana de regalar libros y rosas, en este señalado día de San Jorge, me sigue sobrecogiendo por lo que tiene de cierta ternura y concreta sensibilidad, cercanas a la exquisitez y a la hermosura... Y es que nada hay, para mi, más hermoso que regalar libros y flores...
Y cómo no, temprano ya leo; a Rafael, al amigo Rafael Ballesteros; y leo, de su enorme Jacinto, lo siguiente:
Jacinto
"No pertenezco al mundo del silencio
ni al de la vanidad. Sabed bien que
nadie tiene voluntad más cierta
que yo. Pero todos sepáis que
el silencio duele como la esquirla duele
del nacimiento, la punta de la
pubertad, el quicio en la primera
sombra de la voz, el penoso temblor
de la mano perdida entre paños
y telas, la luminosa espera
de los labios, la calamitosa luz...
Rafael Ballesteros (Jacinto- Primera Versión de la 1ª parte. Godoy. 1983)
Y después de leer estos versos, sigo esperando que alguien me regale un libro o una rosa roja, pues aunque descreo de "los días de", de cierto descreo porque siempre pretendo que todos los días sean igual de hermosos como este de San Jorge, donde muchos catalanes se regalan entre ellos libros y flores...
-¿Acaso, Jacinto, nos queda algo de ternura después de haber regalado libros o flores?...
-Tienes la vida por delante, le responde.
-Sí, pero yo quisiera tenerla alrededor...
Y cómo no, temprano ya leo; a Rafael, al amigo Rafael Ballesteros; y leo, de su enorme Jacinto, lo siguiente:
Jacinto
"No pertenezco al mundo del silencio
ni al de la vanidad. Sabed bien que
nadie tiene voluntad más cierta
que yo. Pero todos sepáis que
el silencio duele como la esquirla duele
del nacimiento, la punta de la
pubertad, el quicio en la primera
sombra de la voz, el penoso temblor
de la mano perdida entre paños
y telas, la luminosa espera
de los labios, la calamitosa luz...
Rafael Ballesteros (Jacinto- Primera Versión de la 1ª parte. Godoy. 1983)
Y después de leer estos versos, sigo esperando que alguien me regale un libro o una rosa roja, pues aunque descreo de "los días de", de cierto descreo porque siempre pretendo que todos los días sean igual de hermosos como este de San Jorge, donde muchos catalanes se regalan entre ellos libros y flores...
-¿Acaso, Jacinto, nos queda algo de ternura después de haber regalado libros o flores?...
-Tienes la vida por delante, le responde.
-Sí, pero yo quisiera tenerla alrededor...
martes, 20 de abril de 2010
LEAMOS A PAVESE
Vendrá la muerte y tendrá tus ojos...
Vendrá la muerte y tendrá tus ojos
-esta muerte que nos acompaña
de la mañana a la noche, insomne,
sorda, como un viejo remordimiento
o un vicio absurdo-. Tus ojos
serán una vana palabra,un grito acallado, un silencio.
Así los ves cada mañana
cuando sola sobre ti misma te inclinas
en el espejo. Oh querida esperanza,
también ese día sabremos nosotros
que eres la vida y eres la nada.
Para todos tiene la muerte una mirada.
Vendrá la muerte y tendrá tus ojos.
Será como abandonar un vicio,
como contemplar en el espejo
el resurgir de un rostro muerto,
como escuchar unos labios cerrados.
Mudos, descenderemos en el remolino.
CESARE PAVESE(Versión de Carles José i Solsora)
Vendrá la muerte y tendrá tus ojos
-esta muerte que nos acompaña
de la mañana a la noche, insomne,
sorda, como un viejo remordimiento
o un vicio absurdo-. Tus ojos
serán una vana palabra,un grito acallado, un silencio.
Así los ves cada mañana
cuando sola sobre ti misma te inclinas
en el espejo. Oh querida esperanza,
también ese día sabremos nosotros
que eres la vida y eres la nada.
Para todos tiene la muerte una mirada.
Vendrá la muerte y tendrá tus ojos.
Será como abandonar un vicio,
como contemplar en el espejo
el resurgir de un rostro muerto,
como escuchar unos labios cerrados.
Mudos, descenderemos en el remolino.
CESARE PAVESE(Versión de Carles José i Solsora)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)