sábado, 7 de septiembre de 2024

MÁS REFLEXIONES POLÍTICAS...

Debemos alcanzar, a través una amplísima mayoría, un acuerdo social y político que asuma de una vez por todas que España es un Estado Plurinacional; una amplia mayoría social que facilite el necesario acuerdo político para llevar a cabo las reformas profundas que necesita el Estado español, en su estructura institucional y política, y en su estructura económica y social...
Al cabo, será la España Federal que reflejará aquel plurinacional Estado. Pero nunca una España Confederal...
Confederal sólo lo será la Iberia, España y Portugal...
Por tanto, todo pasa por que la derecha social y política asuma esta realidad y la izquierda, que históricamente lo tenía ya asumido, matice con claridad lo de Federal, que no Confederal...





LA ETERNIDAD...

Todo en mi vida es eterno; la eternidad somos nosotros; todo lo demás será la nada…
Sí, la eternidad es todo aquello que nosotros queremos hacer eterno, porque no hay otra eternidad más allá de nosotros y de nuestra memoria de vida...

lunes, 2 de septiembre de 2024

ARBOLEDAS DESNUDAS...

No me hago caso y me obligo:
La vida renace en su fracaso y previene...
La belleza paraliza y lo ciego acude en alerta de olvidos...
La arboleda desnuda buscará campos mojados de auroras amarillas y ocres...
Será una melancolía: la de toda derrota...


BRINES, SIEMPRE BRINES...

A PUNTO DE UN VIAJE EN COCHE

Las ventanas reflejan
el fuego del poniente
y flota una luz gris
que ha venido del mar.
En mí quiere quedarse
el día, que se muere,
como si yo, al mirarle,
lo pudiera salvar.
Y quién hay que me mire
y que pueda salvarme.
La luz se ha vuelto negra
y se ha borrado el mar.

Francisco BRINES



CALMA, QUIETUD, SOSIEGO...

Un día calmo y agradable; es decir, nada excesivo sobresaltó mi calma... Una calma necesaria en esta idiocia que nos lleva y que no esperábamos se hiciera dueña del espacio público en más de medio mundo...

Calma, sí; ese estado de una cierta languidez y complacencia y que es en mí una aspiración diaria, derrotado ya de mitos y leyendas, y, sobre todo, escéptico de salvadores oportunamente cogiendo el tren sin destino salvo su ego...

Sí, es un hermoso día de insuperables recuerdos, y lecturas complacientes y agradecidas; cuando uno ya sólo aspira a estar en paz con uno mismo y la gente que importa de verdad, cuando la música es el necesario y obligado refugio, y cuando aparecen testimonios gráficos de que hubo un tiempo en el que no necesitaba gafas (como dice el fado: mis ojos no lloran ya por nadie, sólo lloran por mí) y aún tenía más de media vida por delante...



LEO A THOREAU...

"...Trataré de portarme
Como si estuvieras conmigo;
La senda que tome
Me llevará a ti,
Por grata y amplia ladera
Como si estuvieras a mi lado,
sin una raíz
En que tu pie tropiece..."

Henry David THOREAU



LA PANDILLA DE NUESTRO JIMMY...

Tras amanecer un sábado más, el último de este cansino y caluroso agosto que apenas me deja respirar, como todos los años que nos convoca nuestro líder juvenil tuvimos comida-celebración de la pandilla, aquella que un puñado de adolescentes y jóvenes, en aquellos años de juventud, a diario juntos porque a diario era el asombro y la vida...
Nosotros, como dijo el poeta, ya no somos los mismos de entonces, pero, aunque sólo sea por un instante, cada año llegamos a sentir que seguimos siendo los mismos, que el tiempo no ha pasado, y que parece que nos espera aún toda la vida por delante, y donde las afueras mantienen esperanzas de un futuro que a veces olvidamos que era hoy...
Siempre fue en Coín; siempre es, cada año, en Coín; por donde los fines de semana y las vacaciones mis hermanos y yo nos alejábamos de los curas Agustinos y de las Monjas de El Monte de Málaga, de lo oscuro, de lo siniestro, de los libros tristes: ¡qué tortura fueron los libros de textos de mi generación!; aún no comprendo la pasión por los libros después de aquellos siniestros años: ¡qué poco nos ayudaron aquellos tristes y feos libros de texto!!!...
Sí, en Coín, por donde por sus calles, campos y huertos nos creímos libres de verdad, más allá de horarios y temores... Y por donde, aunque la vida por entonces ya iba en serio, éramos el mundo…
Como siempre, también estuvieron los eternos ausentes donde nunca el olvido...
Gracias de nuevo, querido Jimmy...