La que será última crónica gallega de esta temporada no podía empezar mejor: Galicia despide al peregrino con un día gallego; con nubes en gallego; con soles en gallego. Y con orballo...
La luz grisácea deja correr un leve movimiento del aire que refresca los sentidos. Y si el alma transita con melancolía en esta despedida, al menos el cuerpo agradece a los dioses que la morriña sea más llevadera...
Y es que sin aún haber marchado, el peregrino ya es víctima de la suadade...
"¡Qué bien vivo en Galicia!", se dice asimismo. "¡Ay!, cuánto echaré de menos estas tierras", se dice también...
Porque deja muchas cosas; muchos paisajes hermosos; muchos días frescos y soberbios; muchas horas de sosiego y de reencuentro con las zonas más nobles de ciertos seres humanos; los que importan, los que nos llevan, los que nos atrapan y los que necesitamos ya para siempre en nuestras vidas...
Y así, sabe que dejará de verla, de estarla, de pasearla, de sentirla, de paladearla y de disfrutarla. Habla de Elena, esa niña gallega con nombre de diosa griega que vive en el Olympo de la Tierra de Rosalía, y sin la cual el peregrino renunciaría a su peregrinar constante hacia la utopía del sosiego; es decir, el encuentro con la felicidad total de disfrutar de la plenitud de la belleza.
Y entonces le dice a Elena...
"Volveré pronto, querida mía; Galicia y tú ya van para siempre en mi corazón. Y si la grisura de esta Tierra en verde es la alfombra de su cielo, tu piel de ciruela del paraíso ya para siempre será mi cielo protector"...
Galicia despide al peregrino con un día gallego; con nubes en gallego; con soles en gallego. Y con orballo...
CUANDO los días... [Lo que me queda de mis días: diario de un escéptico]
viernes, 15 de agosto de 2008
jueves, 7 de agosto de 2008
CRONICAS GALLEGAS
Para la hermana Carmen, la melliza, que la semana que viene se lleva a su troupe a París...
Y aunque tarde, no importa; porque París no se acaba nunca (Vila-Matas) y, por tanto, siempre nos quedará París (Casablanca).
Para quien -como yo- anduvo por allí a los 18 años, en aquella ciudad tan hermosa, llegando desde aquella siniestra España, siempre lleva a París en el lugar más privilegiado de su memoria, de su historia, de su vida...
Y así, como decía Pedro Aparicio, para quien por allí anduvo de joven lo malo es que a partir de entonces la vida fue a peor...
También anduvo de joven por París Stefan Zweig, que relata lo siguiente en su EL MUNDO DE AYER:
...." Sabía que quien de joven pasa allí un año, guarda de ella un recuerdo incomparable de felicidad a lo largo de toda su vida. Un joven con los sentidos despiertos en ninguna otra parte se encuentra tan identificado con el ambiente como en esta ciudad que se da a todo el mundo y en la que, no obstante, nadie ahonda nunca del todo...
....Ah, ¡qué fácil y qué bien se vivía en París, sobre todo si uno era joven!... No hacía falta la primavera para estar de buen humor en París..."
¡Que disfrutéis de la ciudad más hermosa de la Tierra...
Y aunque tarde, no importa; porque París no se acaba nunca (Vila-Matas) y, por tanto, siempre nos quedará París (Casablanca).
Para quien -como yo- anduvo por allí a los 18 años, en aquella ciudad tan hermosa, llegando desde aquella siniestra España, siempre lleva a París en el lugar más privilegiado de su memoria, de su historia, de su vida...
Y así, como decía Pedro Aparicio, para quien por allí anduvo de joven lo malo es que a partir de entonces la vida fue a peor...
También anduvo de joven por París Stefan Zweig, que relata lo siguiente en su EL MUNDO DE AYER:
...." Sabía que quien de joven pasa allí un año, guarda de ella un recuerdo incomparable de felicidad a lo largo de toda su vida. Un joven con los sentidos despiertos en ninguna otra parte se encuentra tan identificado con el ambiente como en esta ciudad que se da a todo el mundo y en la que, no obstante, nadie ahonda nunca del todo...
....Ah, ¡qué fácil y qué bien se vivía en París, sobre todo si uno era joven!... No hacía falta la primavera para estar de buen humor en París..."
¡Que disfrutéis de la ciudad más hermosa de la Tierra...
martes, 5 de agosto de 2008
CRONICAS GALLEGAS (36)
El mes de agosto prosigue su andadura por las tierras de Galicia. Y si la ola de calor, por mor del aire africano, llegó a media España, al menos por aquí, por el norte más atlántico, no llegó ese maldito aire...
Y así, la mañana apetece pasearla por A Barca, encima del Lérez, el río de Pontevedra que busca la ría para morir en el mar más abierto al fin del mundo; es el atlántico, es el mar que llega a las américas, a lo lejano, a lo ultra marino... A las indias, al caribe...
Y poco a poco se va acercando la hora del retorno; esa maldita hora de la vuelta a los calores, a los días insoportables en vivirlos, en pasearlos, en sentirlos... Si no fuese por el traslado de los restos de Sevilla, y si no fuese porque Encarna (necesaria en aquel traslado) se opera la rodilla los primeros días de septiembre, el peregrino quedaría más tiempo por estas tranquilas y soportables tierras gallegas, donde vivir es más fácil, llevadero y placentero...
Pero la intendencia le llama; lo prosaico le reclama: pronto será la hora de partir, ¡oh abandonado!...
Sólo queda un consuelo: más temprano que tarde volverá el peregrino a peregrinar por las tierras de Castelao en busca de su ansiada utopía de la felicidad...
Y así, la mañana apetece pasearla por A Barca, encima del Lérez, el río de Pontevedra que busca la ría para morir en el mar más abierto al fin del mundo; es el atlántico, es el mar que llega a las américas, a lo lejano, a lo ultra marino... A las indias, al caribe...
Y poco a poco se va acercando la hora del retorno; esa maldita hora de la vuelta a los calores, a los días insoportables en vivirlos, en pasearlos, en sentirlos... Si no fuese por el traslado de los restos de Sevilla, y si no fuese porque Encarna (necesaria en aquel traslado) se opera la rodilla los primeros días de septiembre, el peregrino quedaría más tiempo por estas tranquilas y soportables tierras gallegas, donde vivir es más fácil, llevadero y placentero...
Pero la intendencia le llama; lo prosaico le reclama: pronto será la hora de partir, ¡oh abandonado!...
Sólo queda un consuelo: más temprano que tarde volverá el peregrino a peregrinar por las tierras de Castelao en busca de su ansiada utopía de la felicidad...
lunes, 4 de agosto de 2008
CRONICAS GALLEGAS (35)
La atalaya del peregrino preside la ría de Pontevedra.
Las rías gallegas son esas maneras tan hermosas que en este privilegiado lugar tienen los ríos de morir en el mar. En las otras españas, son los deltas, las más de las veces también hermosos y protegidos como parques naturales. En Galicia, en cambio, tan necesitados como están los gallegos de sacarle todo el partido a sus recursos naturales, en vez de proteger a sus rías jurídicamente, lo hacen humanamente: que todo peregrino que al fin alcance la Tierra Prometida tenga acceso a ellas, para el gozo y disfrute de los sentidos, de las necesidades y de los sentimientos...
Y hoy, primer lunes de este nuevo agosto, sigue el tiempo malo: hace un poco de calor (nuncanojamas los calores del sur, a mis dioses gracias) y brillan en excesos los soles. Y es que en Galicia no hay un solo sol; a lo largo del día se suceden distintos soles. Hay un sol al amanecer que diríase nada tiene que ver con el que dice adiós en la hora del crepúsculo.
La luz en Galicia es distinta cada día y cada segundo...
Las rías gallegas son esas maneras tan hermosas que en este privilegiado lugar tienen los ríos de morir en el mar. En las otras españas, son los deltas, las más de las veces también hermosos y protegidos como parques naturales. En Galicia, en cambio, tan necesitados como están los gallegos de sacarle todo el partido a sus recursos naturales, en vez de proteger a sus rías jurídicamente, lo hacen humanamente: que todo peregrino que al fin alcance la Tierra Prometida tenga acceso a ellas, para el gozo y disfrute de los sentidos, de las necesidades y de los sentimientos...
Y hoy, primer lunes de este nuevo agosto, sigue el tiempo malo: hace un poco de calor (nuncanojamas los calores del sur, a mis dioses gracias) y brillan en excesos los soles. Y es que en Galicia no hay un solo sol; a lo largo del día se suceden distintos soles. Hay un sol al amanecer que diríase nada tiene que ver con el que dice adiós en la hora del crepúsculo.
La luz en Galicia es distinta cada día y cada segundo...
CRONICAS GALLEGAS (34)
Como ya señalamos, esta pasada noche-madrugada tuvo lugar las anual fiesta de Bourani. Y como era de esperar, nada nuevo bajo el sol: un ramillete de seres humanos representativos del ser y estar en el mundo de una clase media española y cincuentona, que en sus tiempos de ocio y al comienzo del siglo XXI decide socializarse.
Y como no, retorno y reencuentro con los grandes y permanentes tópicos de toda una generación que nació, creció y vivió en el último cuarto del pasado siglo en España, con un referente musical y estético muy parecido y reconocido por todos, y al que se recurre siempre como se recurre a un paraíso perdido, es decir, con cierta añoranza. Añoranza de un paraíso que sólo lo ha sido en nuestra memoria colectiva, y que ciertamente no lo fue en aquel momento en el que tuvieron lugar aquellos acontecimientos y sus circunstancias: aún recuerdo lo incierto que siempre veíamos el futuro...
Hubo, por tanto, gente de todo interés, y de poco o nulo interés; gente divertida y rápida, y gente siniestra y poco divertente, como a la fuerza, como llevada en cierta obligación... Decentes en estética y menos decentes en aquella virtud que tanto escasea en la sociedad española. Graciosos y simpáticos, como aburridos y antipáticos. Y como no, pretensiosos de la nada, nuevos ricos y epatantes seres humanos sin valor alguno a destacar, más allá de cierto triunfo profesional.
En suma, nada nuevo bajo el sol de agosto por las tierras más atlánticas del norte español... En cambio, hizo una noche de excesivo calor frente al frescor habitual por estas tierras durante los últimos días...
Y como no, hubo las permanentes preguntas: ¿qué hago aquí con lo bien que estaría en mi casa, leyendo o durmiendo?...
Y como no, se pasó una insufrible noche de ardores de estómago y dolor de cabeza...
¡Si es que no tenemos arreglo!
Y como no, retorno y reencuentro con los grandes y permanentes tópicos de toda una generación que nació, creció y vivió en el último cuarto del pasado siglo en España, con un referente musical y estético muy parecido y reconocido por todos, y al que se recurre siempre como se recurre a un paraíso perdido, es decir, con cierta añoranza. Añoranza de un paraíso que sólo lo ha sido en nuestra memoria colectiva, y que ciertamente no lo fue en aquel momento en el que tuvieron lugar aquellos acontecimientos y sus circunstancias: aún recuerdo lo incierto que siempre veíamos el futuro...
Hubo, por tanto, gente de todo interés, y de poco o nulo interés; gente divertida y rápida, y gente siniestra y poco divertente, como a la fuerza, como llevada en cierta obligación... Decentes en estética y menos decentes en aquella virtud que tanto escasea en la sociedad española. Graciosos y simpáticos, como aburridos y antipáticos. Y como no, pretensiosos de la nada, nuevos ricos y epatantes seres humanos sin valor alguno a destacar, más allá de cierto triunfo profesional.
En suma, nada nuevo bajo el sol de agosto por las tierras más atlánticas del norte español... En cambio, hizo una noche de excesivo calor frente al frescor habitual por estas tierras durante los últimos días...
Y como no, hubo las permanentes preguntas: ¿qué hago aquí con lo bien que estaría en mi casa, leyendo o durmiendo?...
Y como no, se pasó una insufrible noche de ardores de estómago y dolor de cabeza...
¡Si es que no tenemos arreglo!
sábado, 2 de agosto de 2008
CRONICAS GALLEGAS (33)
Primer sábado de este agosto de 2008 en Galicia, donde los días pasan lentos y limpios...
Y para celebrarlo, un año más se ha organizado la Fiesta-Baile de todos los años en Bourani, donde esta noche se homenajeará a las Cármenes y a los Joaquines, amén de alguna Paula (cumpleaños).
Y como siempre, el día amaneció en gallego, esa maravillosa forma que toman aquí los días para hacerlos más llevaderos y soportables: un casi nublado, un casi otoñal, un casi primaveral; un de todo, menos veraniego con calor, como sucede por el sur...
Y es que en Galicia se respira mejor...
Y para celebrarlo, un año más se ha organizado la Fiesta-Baile de todos los años en Bourani, donde esta noche se homenajeará a las Cármenes y a los Joaquines, amén de alguna Paula (cumpleaños).
Y como siempre, el día amaneció en gallego, esa maravillosa forma que toman aquí los días para hacerlos más llevaderos y soportables: un casi nublado, un casi otoñal, un casi primaveral; un de todo, menos veraniego con calor, como sucede por el sur...
Y es que en Galicia se respira mejor...
viernes, 1 de agosto de 2008
CRONICAS GALLEGAS (32)
"Se no abrente deste día poidéramos voar sobor da nose terra e percorrela en todas direicións, abrangueríamos o portento dunha mañán única"...
Así comienza Castelao el discurso que pronunció desde su exilio, en el Teatro Arxentino de Buenos Aires, con motivo do día de la patria galega, aquel memorable 25 de julio de 1948.
Y Pontevedra amanece manteada por una fina niebla. La luz del sol escaso y suave rebota en aquel manto, y centellean claridades blancas y luminosas.
Cobijada por los montes, la Ría de Pontevedra pareciera entonces un prodigio de claror de aguas, y de luces, y de sombras, en el amanecer más hermoso que pudiera encontrarse en el mundo...
Y ya, para entonces, el sol rompe la niebla blanca y transparente, y con solemnidad exhibe su enorme y soberbia fortaleza...
Es el día, tras su nuevo y permanente amanecer.
Es la luz, tras su nuevo y diario tormento ciego.
Es la vida, que alumbra un día más, de nuevo, su andadura...
Es el "portento dunha mañán única".
Así comienza Castelao el discurso que pronunció desde su exilio, en el Teatro Arxentino de Buenos Aires, con motivo do día de la patria galega, aquel memorable 25 de julio de 1948.
Y Pontevedra amanece manteada por una fina niebla. La luz del sol escaso y suave rebota en aquel manto, y centellean claridades blancas y luminosas.
Cobijada por los montes, la Ría de Pontevedra pareciera entonces un prodigio de claror de aguas, y de luces, y de sombras, en el amanecer más hermoso que pudiera encontrarse en el mundo...
Y ya, para entonces, el sol rompe la niebla blanca y transparente, y con solemnidad exhibe su enorme y soberbia fortaleza...
Es el día, tras su nuevo y permanente amanecer.
Es la luz, tras su nuevo y diario tormento ciego.
Es la vida, que alumbra un día más, de nuevo, su andadura...
Es el "portento dunha mañán única".
Suscribirse a:
Entradas (Atom)