CUANDO los días... [Lo que me queda de mis días: diario de un escéptico]
jueves, 30 de enero de 2014
EN EL DÍA DE SU MUERTE...
Donde fuiste feliz alguna vez
no debieras volver jamás: el tiempo
habrá hecho sus destrozos, levantando
su muro fronterizo
contra el que la ilusión chocará estupefacta.
El tiempo habrá labrado,
paciente, tu fracaso
mientras faltabas, mientras ibas
ingenuamente por el mundo
conservando como recuerdo
lo que era destrucción subterránea, ruina.
Si la felicidad te la dio una mujer
ahora habrá envejecido u olvidado
y sólo sentirás asombro
-el anticipo de las maldiciones.
Si una taberna fue, habrá cambiado
de dueño o de clientes
y tu rincón se habrá ocupado
con intrusos fantasmagóricos
que con su ajeneidad, te empujan a la calle, al vacío.
Si fue un barrio, hallarás
entre los cambios del urbano progreso
tu cadáver diseminado.
No debieras volver jamás a nada, a nadie,
pues toda historia interrumpida
tan sólo sobrevive
para vengarse en la ilusión, clavarle
su cuchillo desesperado,
morir asesinando.
Mas sabes que la dicha es como un criminal
que seduce a su victima
que la reclama con atroz dulzura
mientras esconde la mano homicida.
Sabes que volverás, que te hallas condenado
a regresar, humilde, donde fuiste feliz.
Sabes que volverás
porque la dicha consistió en marcarte
con la nostalgia, convertirte
la vida en cicatriz;
y si has de ser leal, girarás errabundo
alrededor del desastre entrañable
como girase un perro ante la tumba
de su dueño… su dueño… su dueño…
FÉLIX GRANDE
no debieras volver jamás: el tiempo
habrá hecho sus destrozos, levantando
su muro fronterizo
contra el que la ilusión chocará estupefacta.
El tiempo habrá labrado,
paciente, tu fracaso
mientras faltabas, mientras ibas
ingenuamente por el mundo
conservando como recuerdo
lo que era destrucción subterránea, ruina.
Si la felicidad te la dio una mujer
ahora habrá envejecido u olvidado
y sólo sentirás asombro
-el anticipo de las maldiciones.
Si una taberna fue, habrá cambiado
de dueño o de clientes
y tu rincón se habrá ocupado
con intrusos fantasmagóricos
que con su ajeneidad, te empujan a la calle, al vacío.
Si fue un barrio, hallarás
entre los cambios del urbano progreso
tu cadáver diseminado.
No debieras volver jamás a nada, a nadie,
pues toda historia interrumpida
tan sólo sobrevive
para vengarse en la ilusión, clavarle
su cuchillo desesperado,
morir asesinando.
Mas sabes que la dicha es como un criminal
que seduce a su victima
que la reclama con atroz dulzura
mientras esconde la mano homicida.
Sabes que volverás, que te hallas condenado
a regresar, humilde, donde fuiste feliz.
Sabes que volverás
porque la dicha consistió en marcarte
con la nostalgia, convertirte
la vida en cicatriz;
y si has de ser leal, girarás errabundo
alrededor del desastre entrañable
como girase un perro ante la tumba
de su dueño… su dueño… su dueño…
FÉLIX GRANDE
EL AIRE DE LOS CHOPOS...
(...Y en medio de la noche
tu estrella. Nada más.
J.A. GOYTISOLO, fragmento de EL AIRE DE LOS CHOPOS)
Nunca entenderé del todo las cosas más simples de los seres humanos; por ejemplo, esas que desde muy pronto me pregunté; las cosas de esos asuntos del alma, de las ideas; esas cosas que muchos dicen defender o ser y que entran en grave contradicción con ellos mismos y su concepción de la vida y el mundo...
Por ejemplo:
-¿Cómo se puede ser cristiano y ser conservador en términos políticos, sociales, económicos, culturales, etc?
-¿Cómo se puede ser economista y ser de derechas en lo político, lo social, lo económico y/o en lo cultural?
-¿Cómo se puede ser periodista y defender al poder, sea del color que sea ese poder, toda vez traspasa el poder delegado que ostenta por voluntad de la mayoría de la sociedad, e incluso delinque, y lo aplaude y vocifera?
-¿Cómo se puede ser juez -o pertenecer a la judicatura- y defender (al no condenar) delitos tan graves como los que salpican a diario la vida social, política y económica de nuestras sociedades?
En suma, -¿cómo se puede ser humanista en sentido amplio y no tomar partido, partido hasta mancharse uno, con todo lo que está cayendo a nuestro alrededor?
La respuesta está en el viento...
O, quizás, en 'el aire de los chopos'...
...'Y en medio de la noche
tu estrella. Nada más'...
http://www.youtube.com/watch?v=Q8z0EaNYKTU
tu estrella. Nada más.
J.A. GOYTISOLO, fragmento de EL AIRE DE LOS CHOPOS)
Nunca entenderé del todo las cosas más simples de los seres humanos; por ejemplo, esas que desde muy pronto me pregunté; las cosas de esos asuntos del alma, de las ideas; esas cosas que muchos dicen defender o ser y que entran en grave contradicción con ellos mismos y su concepción de la vida y el mundo...
Por ejemplo:
-¿Cómo se puede ser cristiano y ser conservador en términos políticos, sociales, económicos, culturales, etc?
-¿Cómo se puede ser economista y ser de derechas en lo político, lo social, lo económico y/o en lo cultural?
-¿Cómo se puede ser periodista y defender al poder, sea del color que sea ese poder, toda vez traspasa el poder delegado que ostenta por voluntad de la mayoría de la sociedad, e incluso delinque, y lo aplaude y vocifera?
-¿Cómo se puede ser juez -o pertenecer a la judicatura- y defender (al no condenar) delitos tan graves como los que salpican a diario la vida social, política y económica de nuestras sociedades?
En suma, -¿cómo se puede ser humanista en sentido amplio y no tomar partido, partido hasta mancharse uno, con todo lo que está cayendo a nuestro alrededor?
La respuesta está en el viento...
O, quizás, en 'el aire de los chopos'...
...'Y en medio de la noche
tu estrella. Nada más'...
http://www.youtube.com/watch?v=Q8z0EaNYKTU
EN LA MUERTE DE FÉLIX GRANDE...
Supe pronto, en la mañana, de la muerte de Félix Grande... No diré mucho de él, a la espera de que lo hagan voces más doctas que la mía; sólo recordar que amaba el flamenco, eso que una vez que se llega a saborear resulta imposible regresar al olvido, a lo antes, a cuando aún no se se sabía de su altura ni de su enorme hermosura...
Y Félix no sólo fue grande como poeta sino, también, como aficionado al flamenco, llegando a ser un gran entendido y experto, tanto que llevaba 'Grande' como apellido...
Un Félix Grande al que tuve la suerte de conocer una tarde de abril de aquellos años; cuando apenas había límites a la pasión por las cosas que tuvimos la suerte de disfrutar, como estas del flamenco, en lugares míticos, como La Carbonería y otros espacios inolvidables ya en la historia de mi vida...
De seguro que le gustará este recuerdo de Pepe el de la Matrona, que con sabor antiguo nos recuerda aquellos años de compás y alegría...
D.E.P.
Y Félix no sólo fue grande como poeta sino, también, como aficionado al flamenco, llegando a ser un gran entendido y experto, tanto que llevaba 'Grande' como apellido...
Un Félix Grande al que tuve la suerte de conocer una tarde de abril de aquellos años; cuando apenas había límites a la pasión por las cosas que tuvimos la suerte de disfrutar, como estas del flamenco, en lugares míticos, como La Carbonería y otros espacios inolvidables ya en la historia de mi vida...
De seguro que le gustará este recuerdo de Pepe el de la Matrona, que con sabor antiguo nos recuerda aquellos años de compás y alegría...
D.E.P.
MUERE FÉLIX GRANDE
Si tú me abandonaras te quedarías sin causa
como una fruta verde que se arrancó al manzano,
de noche soñarías que te mira mi mano
y de día, sin mi mano, serías sólo una pausa;
si yo te abandonara me quedaría sin sueño
como un mar que de pronto se quedó sin orillas,
me extendería buscándolas, con olas amarillas,
enormes, y no obstante yo sería muy pequeño;
porque tu obra soy yo, envejecer conmigo,
ser para mis rincones el único testigo,
ayudarme a vivir y a morir, compañera;
porque mi obra eres tú, arcilla pensativa:
mirarte día y noche, mirarte mientras viva;
en ti está mi mirada más vieja y verdadera.
FÉLIX GRANDE (D.E.P.)
como una fruta verde que se arrancó al manzano,
de noche soñarías que te mira mi mano
y de día, sin mi mano, serías sólo una pausa;
si yo te abandonara me quedaría sin sueño
como un mar que de pronto se quedó sin orillas,
me extendería buscándolas, con olas amarillas,
enormes, y no obstante yo sería muy pequeño;
porque tu obra soy yo, envejecer conmigo,
ser para mis rincones el único testigo,
ayudarme a vivir y a morir, compañera;
porque mi obra eres tú, arcilla pensativa:
mirarte día y noche, mirarte mientras viva;
en ti está mi mirada más vieja y verdadera.
FÉLIX GRANDE (D.E.P.)
miércoles, 29 de enero de 2014
MATAR POR AMOR AL ARTE
Hasta hoy se asesinaba por celos, por posesiones de personas, o de dinero o de poder...
Al menos vamos progresando: ¡¡¡se asesina por amor al arte!!!
Al menos vamos progresando: ¡¡¡se asesina por amor al arte!!!
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