sábado, 24 de mayo de 2008

LA CONDICIÓN HUMANA (7)

El miedo nos hace débiles: el hombre es débil porque tiene miedo. Miedo al horror del mundo; miedo a la soledad del mundo...
La condición humana, ante esta evidencia, se refugia en el amor; decía Eduardo Punset que "el amor es puro instinto de supervivencia". Hablo, naturalmente, del amor fraternal (amistad) y/o pasional ("les amants"); hablo del amor libre, el consentido, el buscado ("libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien", decía Luis Cernuda en un verso maravilloso"). Este amor es el necesitado, es el humano, es el atado a la condición humana, a nuestra soledad, a nuestra inconsistencia y a nuestra debilidad ante el mundo. Es el miedo, es el refugio; es el horror y la soledad ante el mundo...
Existe también el amor maternal (o paternal); pero este no es libre; es atado; es natural y animal... Ese, profundo y sin solución de continuidad; ese, inevitable como el aire, de ese no puedo hablar... No he sido padre y ya no lo seré...

LA CONDICIÓN HUMANA (6)

La condición humana se manifiesta también, y de forma muy sibilina, a través de grandes mentiras, para salvaguardar así las pequeñas vanidades: los seres humanos son tan primarios que no asumen sus errores. Y así, la culpa siempre es de los otros, nunca propia; siempre ajena...
Y el busca y captura contra Rajoy por parte de la vieja guardia de la aznaridad, dicen que está sustentado porque Rajoy les ha fallado... Dejando aparte que ha perdido las elecciones (luego veremos que es un asunto menor, incluso positivo partiendo de donde partían), entendemos que Rajoy apenas se ha movido de lo que el PP ha venido manteniendo los últimos años: el discurso es el mismo. Por tanto, es mentira lo que dicen. Otra cosa es que él ya no cuenta con los que lo forzaron a no tener una imagen distinta, y sin tutela, de la de la aznaridad que lo nombró, y que quiso tutelarlo: ha decidido tomar -al fin- las riendas sin tutela alguna. Y aquí está el verdadero asunto: Rajoy no quiere tutelas de la aznaridad.
Pero volviendo a las elecciones que dicen ha perdido Rajoy, y que los duros de la derechona cifran en dos, no es verdad. Rajoy sólo ha perdido unas elecciones: las del 9 de marzo de 2008, y subiendo votos respecto a las anteriores del 14-M de 2004, momento en el que el PP tocó suelo. Y digo que no las perdió Rajoy, porque aquellas elecciones las perdió Aznar: el PP hubiese ganado de no haber mentido Aznar con el 11-M. Los españoles le dijeron a Aznar que había mentido y que su partido no podía volver a gobernar. Por tanto, no perdió Rajoy; perdió Aznar.
Como vemos, la condición humana se manifiesta siempre con una enorme vanidad: el equivocado siempre es el otro. Y el culpable de todo, también...

viernes, 23 de mayo de 2008

LA EDITORIAL DE MI SOBRINO...















Esta es la reseña que hacen en EL PAIS, edición de Andalucía, en el día de hoy:
La editorial del sombrero de Pessoa

Alfama aboga por recuperar libros esenciales y publicar a nuevos autores

SANTIAGO BELAUSTEGUIGOITIA - Sevilla

¿Qué tienen en común los recuerdos del último embajador británico en el Berlín nazi, el Diario íntimo de Benjamin Constant o una biografía sentimental que sitúa la memoria de Jorge Luis Borges como cañamazo? Son algunas de las propuestas de Alfama, una nueva editorial que tiene su sede en la localidad malagueña de Coín. Muchos de los escritores que publica Alfama son parte esencial del legado de Occidente. Alfama demuestra que desde un pueblo de Andalucía se puede promover una iniciativa cultural de primera división, marcada por una cuidada elección de autores y unos diseños exquisitos. Alfama no sólo recuperará textos que merecen ser revisitados, sino que también apostará por nuevos autores que tengan algo que decir.

Antonio García Maldonado (Coín, 1983), director-editor de Alfama y licenciado en Económicas, lleva varios años vinculado a los libros. "Trabajé en la librería Luces de Málaga a lo largo de 2006. Luego, me marché a Argentina, donde trabajé en una editorial. Estuve un año en Argentina y volví a España en diciembre. Vendí mi casa de Argentina y monté la editorial. Funciono de una manera muy artesanal, arriesgando casi todo mi patrimonio. Éste es un modelo de negocio que brinda Internet por reducción de costes y posibilidades de promoción. Hago la administración y la promoción", relata García Maldonado. El nombre de la editorial hace alusión a un barrio de Lisboa y al poeta portugués Fernando Pessoa. "Soy un amante de Lisboa. El nombre de Alfama supone un guiño a los lectores de Pessoa, a los que aspiro como editor. Son esos lectores de calidad que quiero que lean los libros de Alfama. El logotipo de la editorial es el sombrero de Pessoa. Vamos a editar Escritos sobre ocultismo y masonería, de Pessoa. Estará dentro de una semana en las librerías", detalla García Maldonado. El editor proyecta publicar entre 17 y 20 títulos al año a partir de 2009. "Este año empezamos con ocho o nueve. He sido librero y sé lo mal que está todo. Hay demasiadas novedades y los grandes grupos invaden las librerías. Hay 50 libreros en España con los que quiero entablar una relación personal. He sido librero y me encanta visitar librerías. En principio, la tirada media de cada título será de entre 1.500 y 2.000 ejemplares", explica. García Maldonado quiere "aportar libros novedosos" al panorama cultural. "Hay un claro hueco a cubrir dentro de los testimonios históricos de primera magnitud. Estos libros están incluidos en la colección Sputnik", señala. El libro que abre esta colección es una perita en dulce para los interesados en la historia de la II Guerra Mundial. Se trata de El fracaso de una misión. Berlín 1937-1939, de sir Nevile Henderson, último embajador británico en la Alemania nazi. "Henderson era el representante de la política de apaciguamiento de Chamberlain. Murió en 1942 y su libro fue silenciado tras la guerra. El libro es un exorcismo del embajador por el sufrimiento personal que vivió al no poder parar la guerra", asevera el editor. García Maldonado destaca como otra de las apuestas de Alfama la colección Ficciones, que saldrá en otoño y "que tiene un nombre borgiano". "Ficciones es una colección que combinará a un autor clásico con un autor nuevo que compartan una temática parecida. Se producirá, así, una especie de padrinazgo entre el clásico y el nuevo. Habrá carteles y promociones conjuntas, pero los libros irán en distintos volúmenes", añade. Finalmente, la editorial presenta como una marca distintiva las obras de la colección Biblioteca del Sosiego, "libros que se puedan retomar, con calidad especial en el diseño y el contenido, libros exquisitos que aspiran a la excelencia", en palabras de García Maldonado. París bombardeado, Madrid sentimental, de Azorín; Enciclopedia Borges, de Marcela Croce y Gastón Sebastián M. Gallo, y La mirada de Borges, de Solange Fernández Ordóñez, son los tres primeros buques de esta colección.

jueves, 22 de mayo de 2008

LA CONDICIÓN HUMANA (5)

Los hombres son los actores de la historia. Una historia sin hombres no es posible: la vida es humana, y todo lo que en ella sucede... Como los partidos políticos, compuestos por hombres. Unos, movidos por una actitud ética y estética ante la vida; otros, por aquello de Lampedussa: "es preciso que todo cambie para que nada cambie". Y los que en ella actúan, si bien en sus comienzos estuvieron movidos por aquellas actitudes ético-estéticas o lampedusianas, lo hacen para entonces por mera ambición personal de poder, o de mantenimiento en el poder: "virgencita, que me quede como estoy"...
Y entre sus delirantes y obsesivos objetivos está aparecer, o intentar aparecer, como unos colectivos unidos internamente, pensando que el electorado es imbécil y castiga a aquellos que aparecen divididos. Y para ellos aparecer divididos es no aparecer disciplinados, cuando los electores lo que castigan no es la indisciplina, sino el descaro con que batallan sus ambiciones de poder a las que disfrazan de diferencias ideológicas. Ya quisiera el electorado poder asistir a un verdadero debate de ideas, y no a una patrimonialización de unos contra contra otros del mismo partido: "los que no están conmigo son enemigos del partido", se llega a decir
Y curiosamente, estas batallas internas en los partidos se dan en la oposición, cuando no se detenta poder. Y eso está ocurriendo ahora mismo en el PP, o en el PSOE de Málaga. Es decir, mientras se detenta poder están prietas las filas: las ambiciones personales están repartidas y administradas más o menos con cierta conformidad colectiva (excepciones siempre las habrá; el poder no es perfecto en su adjudicación de cuotas). En cambio, cuando aquel poder desaparece, entonces aparecen aquellas disputas internas: no hay poder para todos, y como la oferta de poder no puede satisfacer la demanda interna, aparece la batalla cruel y despiadada: que te quites tú, que quiero estar yo, que además tengo una gran diferencia ideológica contigo: no me gusta tu barba, ni tu forma de vestir, por ejemplo...
Y es que la condición humana, como protagonista del ser y estar de los hombres, al ser éstos los protagonistas de la historia, podemos concluir que es, una vez más, aquella condición humana, disfrazada esta vez de ambición, de mentira y de vanidad, la que es la verdadera protagonista de la historia.

LA CONDICIÓN HUMANA (4)

Es curioso constatar cómo desde todas las estructuras de poder, el ser humano, consciente de su enorme debilidad, se autoprotege excesivamente frente a todo posible contrapoder, dedicando a esta labor un enorme porcentaje de su gestión al frente de aquel poder. Y este hecho se produce de manera constante a lo largo de la historia del poder de los hombres.
En esa definición del contrapoder, los poderosos crean estructuras que supuestamente vienen a dar respuestas a exigencias de articulación social, o de garantías democráticas frente al ejercicio de aquel poder. Y así, se crean todo tipo de asociaciones (consumidores, víctimas del terrorismo, madres maltratadas, mujeres abandonadas, hombres dejados, etc.). Pero claro, una vez creadas, y como el poder se tiene que seguir autoprotegiendo (la debilidad de la condición humana siempre presente en forma de terror al cambio, al adversario, a lo ajeno), aparece la manipulación, desde el poder, de aquellas estructuras creadas supuestamente para dar respuesta a la exigente articulación social y democrática de la sociedad civil. Y esta autoprotección se produce, bien imponiendo al frente de estas estructuras a leales amigos del poder, o bien incrementando o disminuyendo las necesarias subvenciones públicas para su funcionamiento, según su color político; cuando no su manipulación pura y dura; o también consintiendo y/o promocionando espectáculos inmorales como los que durante la anterior legislatura española ha dado el Poder Judicial, las asociaciones de víctimas del terrorismo y tantas y tantas estructuras subvencionadas por unos o por otros, vía fundaciones, asociaciones u otras figuras jurídicas para tal fin.
Concluimos entonces, que todo es una gran mentira, siendo esta mentira la muestra más evidente de la capacidad infinita que tiene la condición humana de autoproteger sus fobias, sus miedos y sus errores.

miércoles, 21 de mayo de 2008

LA CONDICIÓN HUMANA (3)

Vemos estos días cómo en Suráfrica andan a la greña los más desgraciados seres humanos del mundo; los pobres de solemnidad, que han tenido que huir de su país para comer, son víctima de la xenofobia; pero lo más grave de todo es que esta xenofobia procede de los más pobres también de aquel país... Los pobres se pelean entre ellos; como una metáfora de la mayor de las indecencias: se pelean por la miseria, como aquella última cena de la Viridiana de Buñuel...
Los ricos también se pelean entre ellos; sólo que por la riqueza, no por la miseria. OPAS, deseos monopolísticos, y que gane el más fuerte. Todo vale; la compra de políticos; la compra de medios; y la compra de jueces...
Mientras tanto, los ciudadanos de a pie, los que al menos tienen para comer -y algunos para algo más-, atónitos intentan sobrevivir en este complejo mundo de hoy que no hace sino repetir una y otra vez los grandes errores que la humanidad ya cometió anteriormente.
Es la jauría humana, escenario diario donde se desenvuelve a sus anchas la maldita condición humana...

LA CONDICIÓN HUMANA (2)

Los seres humanos también tenemos la dichosa manía de querer cambiar aquello que no nos gusta de las personas que apreciamos, o que amamos y nos aman. Y se repite en la historia de la humanidad esta nefasta e inútil tarea. Y digo nefasta por estéril, y digo inútil por ineficaz: el que no seamos capaces de asumir la libertad del otro más allá de nuestros deseos de acapararlo en todas sus facetas, no tiene que suponer el querer cambiarlo, incluso en su personalidad, o en su forma de ser y estar en el mundo.
Y este vicio, este enorme error, es muy común en el mundo de hoy, donde las mayores parcelas de libertad individual hacen aflorar estas tensiones de manera más eficaz y resolutiva.
Y es que la débil y dubitativa condición humana no acepta de buen grado que haya semejantes distintos a nosotros; y si esos semejantes, tan distintos a nosotros, nos son cercanos, mayor es la barrera para aceptarlos y, por tanto, mayor es el ímpetu que ponemos en querer estérilmente cambiarlos.