sábado, 20 de junio de 2026

TRAS UNA TARDE TRISTE, BRINES, SIEMPRE BRINES...

HUERTO EN MARRAKECH

¿Te acuerdas de aquel sur en el rojo verano?
Entré en la breve noche para gozar tu huerto:
rincón de madreselva, dos pequeños naranjos,
y aquel jazmín tan negro, de tanto olor, rodando
la falda del ciprés que sube al cielo.
Bañó el árbol la luna, y se mojó mi boca.
Y qué cansados luego las aguas y las rosas,
el ciprés, los naranjos, el ladrón de aquel huerto.
Y todo fue furtivo: el alba, luego el sueño.

Francisco BRINES (El otoño de las rosas. Renacimiento. Sevilla, 1986)
.........
P.D. Tras regresar de un sepelio: toda muerte está en la vida; como su fracaso y su final; pero morir joven debería no ser vida... Un abrazo Juan, tu hijo ya descansa...




No hay comentarios:

Publicar un comentario

Comentarios