Cuatro meses después de la finalización de la Conferencia de San Francisco, las Naciones Unidas empezaron a existir oficialmente el 24 de octubre de 1945, tras el final de la II Gran Guerra y después de que la Carta de las Naciones Unidas fuera ratificada por China, Francia, la Unión Soviética, el Reino Unido, los Estados Unidos y la mayoría de los demás signatarios que conforman el actual Consejo de Seguridad de la ONU… Una ONU hoy alejada en representación del mundo de hoy, cuando la India, por ejemplo, no tiene la representación que le corresponde por población e importancia, entre otras cosas… Y sobre todo porque el mundo de hoy no es el de 1945… Y que, por cierto, es una organización que se ha visto superada y fuera de juego en las más recientes crisis mundiales como la financiera de 2007 y, sobre todo, las constantes guerras de ayer y hoy, todas vinculadas a la fallida solución para con el pueblo de Israel en detrimento del pueblo palestino…
En todo caso, a partir de 1945 las llamadas democracias liberales, a través del pacto social y político entre la democracia cristiana y la socialdemocracia, desarrollaron políticas fiscales y sociales que vinieron a construir lo que se llamó el Estado del Bienestar, un logro, un modelo de cohesión social y política hoy en revisión desde largo tiempo ya…
Intentaré resumir lo que creo han sido las claves para este proceso de deterioro de la convivencia en la Europa de hoy (y en todo el mundo occidental), y que considero necesario tener presente, pero me centraré en Europa:
1. La caída del Muro de Berlín fue el inicio de esta crisis, cuando los mercados se abren, se globalizan, y los Estados Europeos se ven obligados a competir con estructuras de costes superiores a la competencia, lo que hizo optar por deslocalizar la industria europea, abandonar la agricultura subvencionando aquel abandono y revisando políticas fiscales con el fin de una mayor competitividad y no perder su parte de liderazgo mundial en el nuevo orden…
2. La llegada del neoliberalismo a las instituciones políticas del mundo anglosajón, con Reagan y Thatcher en EEUU y Reino Unido respectivamente, lo que añade más tensión a la Europa nacida de aquel pacto social tras el fin de la II Gran Guerra…
3. Ampliación errática de la UE con países que no reunían las condiciones de democracias al uso, sólo por intereses comerciales de nuevos mercados…
4. Retorno de Rusia al pasado en busca del tiempo perdido con un intento de reconstruir la antigua URSS y los planes expansionistas de Putin en Ucrania y otros territorios europeos…
5. Crisis financiera de 2007 mal resulta y de la que no aprendimos nada; de hecho, estamos repitiendo los errores de entonces…
6. Pandemia sanitaria del COVID, de la que tampoco hemos aprendido nada, salvo demostrar la ineficiencia de las instituciones públicas en todo el mundo civilizado…
7. El genocidio de Netanyahu en Gaza, Cisjordania y Líbano, con el apoyo de Biden, hoy convertido en apoyo descarado tras la llegada de “El Loco Anaranajado Con Pelo Amarillo” y la guerra con Irán a la que lo han llevado sus negocios privados y el apoyo de sus gamberros multimillonarios de Silicon Valey…
8. El inevitable regreso a los nacionalismos prebélicos en todo el escenario mundial…
Todos estos factores, todos estos hitos, han hecho que hoy las democracias occidentales hayan perdido mucha credibilidad en los ciudadanos, unos ciudadanos que se han visto regresados a debates y situaciones que creyeron superados y, sobre todo, que ven que sus necesidades básicas, salarios, viviendas, servicios de salud, educación, no sólo se deterioran sino que sienten que ya las democracias no les protegen ni solucionan sus problemas, habiéndose incrementado las desigualdades sociales, lo cual les lleva a defender opciones populistas de todo tipo como única salida a su situación, demostrando una infinita capacidad de olvido…
En suma, hay una crisis de las democracias burguesas, liberales, occidentales (se admiten otros adjetivos) que hace que ante la falta de respuestas a las necesidades reales de los ciudadanos y, sobre todo, el incremento obsceno de las desigualdades sociales con el indecente reparto de la riqueza mundial, los ciudadanos menos favorecidos occidentales revisen sus posiciones políticas y sociales y se protejan en soluciones fáciles “déjà vu” como los populismos fascistas de todo tipo…
Y en todo caso, el modelo de China, que de un sistema comunista ha pasado a un capitalismo eficiente en términos económicos y de desarrollo, donde el sistema de partidos no existe sino que EL PARTIDO elige a los que considera mejores, quizás muchos se plantean el debate sobre qué modelo o modelos…
¿Qué es mejor, se preguntan algunos, un sistema de partidos donde se eligen demasiadas veces a muchos mediocres que se dedican a la política como profesión, no como vocación, o un sistema de partido único donde se eligen a los mejores y es más eficiente en términos de igualdad y bienestar de los ciudadanos? Problema evidente: las libertades, eso tan del hombre de hoy y de siempre: “En la bandera de la libertad bordé el amor más grande de mi vida”, escribió Lorca, Federico…
En fin, sólo son vaguedades, pero creo que estamos en un momento delicado de la convivencia en todo el mundo mundial y aún no veo la luz, aunque siempre la esperanza… Revisemos, pues, las instituciones, sus funciones y, sobre todo, eduquemos a los jóvenes de hoy…
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P.S. Perdón por el exceso de texto quizá…

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