Y dijo Confucio: “El hombre superior no se pone a favor ni en contra de nada en el mundo, sino que sigue lo que es Justo”.
Confucio, en China, y Sócrates en Grecia, fueron por pocos años casi coetáneos, en un mundo donde el tiempo era más dilatado, el conocimiento más escaso y disperso, y la tierra más desconocida en sus miserias y en sus grandezas, tanto territoriales como humanas…
Ambos fueron certeros con mucho de la condición humana…





