"...Fui hijo único, un niño solitario a quien su padre enseñó como primera máxima el muy conocido dicho de Mérimée: 'Acuérdate de desconfiar' o 'Tus amigos pueden ser algún día tus enemigos', un padre cuya filosofía se limitaba a esto: 'El Creador hizo mal este mundo; ¿cómo iba a hacer bien el otro?; ha sido un total fracaso, lo será siempre. Sólo el arte no miente'..."

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Comentarios